Cazas y aeronaves no tripuladas estadounidenses continuaron atacando el miércoles a milicianos del Estado Islámico en Irak, y planificadores militares sopesaban las posibilidades de enviar una cifra pequeña adicional de soldados de Estados Unidos a Bagdad, dijeron oficiales estadounidenses.
Washington continúa con su ofensiva incluso cuando los insurgentes amenazaron con matar a un segundo estadounidense cautivo como represalia por cualquier continuación de los bombardeos. Los ataques aéreos ocurrieron en las horas posteriores a la revelación el martes de un horripilante video que muestra al periodista estadounidense James Foley siendo decapitado, y subrayaron la promesa realizada la tarde del miércoles por el presidente Barack Obama de continuar los ataques contra el grupo extremista a pesar de sus amenazas.
Los 14 ataques aéreos más recientes ocurrieron en el área de la presa Mosul y tenían el objetivo de ayudar a fuerzas iraquíes y curdas a crear una zona de seguridad en la crucial instalación. Los ataques, que ahora suman 84 desde que comenzó la operación, han ayudado a tropas curdas e iraquíes a recuperar la presa, que estaba bajo control de los insurgentes.
Los milicianos amenazaron con matar a Steven Sotloff, un periodista estadounidense que también está cautivo, si Estados Unidos continúa realizando ataques aéreos.Actualmente hay 748 soldados de Estados Unidos en Irak, además de los cerca de 100 efectivos que han sido asignados periódicamente a la Oficina de Cooperación de Seguridad en Bagdad.
WASHINGTON (AP)
















