El hallazgo de dos cuerpos mutilados y calcinados ha puesto en alerta a pobladores del municipio fronterizo de San Pedro de Potrero Grande, ubicado al noreste del departamento de Chinandega.
Los dos cuerpos estaban boca abajo, mutilados de sus miembros inferiores y calcinados en una hondonada de la parte trasera del cementerio de la comarca El Cortezal, vecino al Rio Torondano, el cual divide el territorio hondureño-nicaragüense.
Los vecinos dijeron a la policía que en la madrugada escucharon el ruido de un vehículo que circulaba cerca de donde encontraron los cuerpos, los que se presumen fueron lanzados y luego quemados.
En la escena se encontró huellas de vehículo con dirección al paso ciego conocido como El Anonal, en la zona fronteriza con Honduras donde se trasladó un equipo de investigadores, peritos del Laboratorio Central de Criminalística, Medicina Forense y la técnica canina para hacer un trabajo de levantamiento de cadáver.
«Establecimos contactos con nuestros homólogos hondureños porque sospechamos que las víctimas son de ese país, ahora recordemos que nosotros somos fronterizos con honduras donde la tasa de homicidio es la más alta de la región. Pero por ahora no tenemos reportado a ningún desaparecido en la zona» informó el comisionado mayor José Luis Cárcamo, Segundo Jefe de la Policía del Departamento de Chinandega.
Una fuente policial indicó que ambos cuerpos están irreconocibles, son del sexo masculino y tienen entre las edades de 25 y 30 años. «Unos campesinos que merodeaban por la zona fueron quienes encontraron los cuerpos a eso de las 7:00 horas del jueves a 300 metros de la guardarraya fronteriza cuando vieron a los perros que arrastraban parte de los miembros de uno de los cadáveres», reveló la fuente.
Autoridades de Medicina Forense señalaron que será la autopsia la que determinará si los hombres presentan lesiones con arma blanca o de fuego o si fueron quemados vivos, así como la identidad de los mismos, por lo que fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal.
En esta zona fronteriza las autoridades contabilizan al menos 23 puntos ciegos, utilizados en su mayoría por el narcotráfico, el contrabando de mercadería, tráfico de armas, personas, abigeato y otras propias del crimen organizado. Es por ello que la Policía y el Ejército han establecido constante operativos para combatir este flagelo y resguardar la seguridad ciudadana de los y las nicaragüenses.

Belkiss Medina
















