Los fiscales del Reino Unido retiraron el martes una orden de detención contra una pareja británica que llevó su hijo de 5 años de edad a España con la esperanza de conseguir un nuevo tipo de terapia de radiación para el tumor cerebral del menor.
La fiscalía tomó la decisión durante una audiencia en el Tribunal Superior de Gran Bretaña.
La decisión en el caso contra Brett y Naghemeh King se tomó después que el jefe de la policía local, que solicitó la orden de arresto, describió la situación actual como algo que «no está bien».
Andy Marsh, jefe de la policía de Hampshire, dijo que su intención sólo fue preservar la seguridad de la pareja, «no para negarle apoyo a la familia en este momento particularmente difícil en su vida».
La pareja huyó a España con el niño en la esperanza de vender una propiedad para obtener dinero suficiente para someter al pequeño a un nuevo tratamiento en República Checa o Estados Unidos.
La policía británica los persiguió y emitió una orden de arresto bajo sospecha de negligencia después que el Hospital General de Southampton se dio cuenta de que el pequeño paciente, Ashya King, había sido retirado sin el consentimiento médico.
El caso ha conmovido a Gran Bretaña, que se enorgullece de un servicio de salud para todos sus ciudadanos, pero la saga también ha planteado un debate acerca de si las autoridades tienen el derecho a imponer los tratamientos que determina.
Los padres del niño pertenecen a los Testigos de Jehová, aunque no hay indicios de que hubiesen planteado ninguna cuestión religiosa en torno al tratamiento de su hijito.

LONDRES (AP)

















