Bastó media hora de lluvia, con rachas de viento de ligeras a moderadas, para que las calles del municipio de Nandaime se convirtieran en pequeños ríos, derribando también un árbol que cayó en plena vía, causando solo daños materiales.
Vecinos del lugar empezaron a talar el árbol, con el objetivo de despejar la vía y aprovechar su leña.En otro sector también algunos árboles sufrieron los estragos del fuerte viento.

Giovany Sevilla
















