Sin duda las historias de fantásticas de piratas y fantasmas es algo que escuchamos desde niños, sin embargo de historias fantásticas a historias verdaderas hay un gran abismo que las separa, aquí les presentamos tres barcos, que sin explicación han sido abandonados por sus tripulantes y que se han podido mantener en puerto.
El Mary Celeste, apareció el 4 de diciembre de 1872, entre las Azores y Portugal, con toda sus provisiones y encomiendas intactas, pero sin tripulación; no se encontraron evidencias de violencia dentro o fuera del barco, los botes salva vidas aún seguían dentro de la nave. La bitácora del capitán Benjamin Briggs , fue escrita por última vez el 24 de noviembre de 1870, sin embargo este no explica nada fuera de lo ordinario.
El Holandés Errante, este más que una historia es una simple leyenda, pues liderado por el capitán Hendrik van der Decken, fue golpeado por brutales tormentas en su travesía hacia Indias Orientales en 1680, este quedó a la deriva con toda su tripulación, al verse el capitán sin salida, maldijo a Dios de la siguiente manera: ¨Desafío al poder de Dios a detener el curso de mi destino y mi resuelta carrera. Ni el mismo diablo despertará mi temor. Aunque tenga que surcar los mares hasta el día del juicio¨ así fue como Dios ordenó que Van der Decken y su barco errasen para siempre por los mares.
El Lyubov Orlova, este último el más actual de los barcos fantasmas, pronto a de llegar a costas británicas, fue construido en 1976; durante más de 30 años fue usado como barco de expedición para aguas del Ártico y del Antártico, hasta que en el 2006 quedó varado en la Antártida.
A pesar de ser remolcado, en el 2010 fue abandonado por sus propietarios en Terranova, pues lo único que habita el barco son ratas que se ha infiltrado en la nave; inicialmente esta se alimentaban de lo que se encontraba en el interior, pero al acabárseles el alimento empezaron a practicar el canibalismos aseguran zoólogos que conocen el caso.
Más tarde fue vendido para ser desarmado, pero el barco que lo remolcaba lo perdió, así navega sin rumbo, algunos temen que las ratas toque tierra firme pues serían fuente propagación de nuevos virus, tras llevar años en estado de canibalismo, sin embargo nadie se ha preocupado por este caso.
AGENCIAS

















