Miles de catalanes se manifestaron este martes en varios municipios de esta región española indignados por la suspensión de la consulta independentista del 9 de noviembre decretada por el Tribunal Constitucional español, a quien quieren desobedecer.
El fuerte aguacero que cayó toda la tarde sobre Barcelona no fue obstáculo para que miles de personas vestidas de amarillo abarrotaran la histórica plaza Sant Jaume, donde se encuentran el gobierno regional y el ayuntamiento, y las calles colindantes a gritos de «independencia» y «votaremos».
La decisión del Tribunal Constitucional, a petición de un recurso del gobierno español, de suspender cautelarmente la consulta convocada el sábado por el presidente regional Artur Mas, sembró la indignación entre el creciente independentismo de la región.
Además de la plaza Sant Jaume, donde un panel digital marca desde el sábado la cuenta atrás para el 9 de noviembre, otros municipios catalanes como Girona, Tarragona o Lleida vieron como cientos de personas se congregaban frente a sus ayuntamientos.
BARCELONA, (AFP)

















