Para un actor que ha tenido una carrera ecléctica e irregular, por lo general en papeles menores, «St. Vincent», que se estrena el viernes en Estados Unidos, es su papel más desafiante en años.
Es demandante a nivel técnico, ya que incluye un acento ordinario de Brooklyn además de retratar los estragos tras un derrame cerebral. Su personaje, Vincent, es un mentor gruñón y a la vez tierno para un niño tímido que vive junto a su casa (Jaeden Lieberher), a quien le enseña como pelear y cómo apostar a los caballos.
Esta película retoma a Murray como protagonista desde la cinta «Broken Flower», de Jim Jarmusch en 2005. Al respecto, Murray indicó que le gustó adoptar nuevamente protagonismo en una cinta.
«Es ambicioso y es más grande, simplemente he estado aceptando trabajos como si en realidad no tuviera ningún tipo de plan. Este fue en verdad un gran papel protagónico. Pensé: ‘Dios, no he sido el personaje principal en un tiempo’, declaró el actor.

TORONTO (AP)

















