Miles de estudiantes, profesores, activistas y residentes marcharon el miércoles por una de las principales avenidas en el estado sureño de Guerrero para demandar la localización de 43 estudiantes del magisterio desaparecidos hace más de una semana tras ser atacados por policías locales, en un caso que ha recibido la condena dentro y fuera de México.
Los manifestantes se reunieron en Chilpancingo, la capital estatal, y bloquearon una parte de la carretera que va hacia la ciudad de México y caminaron detrás de una pancarta en la que se leía «¿Quién gobierna Guerrero?», en referencia al presunto hecho de que policías locales al servicio del narcotráfico han sido implicados en las desapariciones.
«¿En manos de quién estamos?», se preguntó Rosa Ruth Rodríguez Mendiola, de 44 años y un ama de casa de la localidad de Atoyac. Los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa desaparecieron en Iguala, una localidad de Guerrero a unos 200 kilómetros al sur de la ciudad de México, cuando el 26 de septiembre policías municipales atacaran los buses en los que viajaban.
En ese ataque murieron seis personas, incluidos tres estudiantes, y 25 alumnos más resultaron lesionados. El caso ha alcanzado nueva atención luego de que el fin de semana se encontraron fosas clandestinas en las inmediaciones de Iguala, donde autoridades han dicho que encontraron 28 cadáveres y que se analiza si corresponden a algunos de los jóvenes desaparecidos.
Autoridades han dicho que aún no se ha identificado ninguno de los cuerpos.
CHILPANCINGO, México (AP)
















