Janay Rice se dijo consciente que ella y su esposo, el ex corredor de los Baltimore Ravens, Ray Rice, se han vuelto un tema popular en las discusiones de violencia doméstica, pero aseguró que «es difícil aceptar ser llamada ‘víctima'» y «nunca en mi vida he visto abuso, ni he visto a alguna mujer en mi familia ser abusada físicamente».
Janay describió lo sucedido la noche que Rice la golpeó dentro de un elevador en el Revel Casino, impactó que la dejó inconsciente. Explicó sus posturas por el arresto y los eventos que siguieron en torno a su familia, la decisión de los Ravens por cortar a Rice y la sanción del comisionado Roger Goodell por suspenderlo indefinidamente.
«Sé que hay muchas opiniones allá afuera en torno a mí: que soy débil, que estoy inventando pretextos y encubriendo el abuso, y que algunas personas cuestionan mis motivos por permanecer al lado de Ray […]», escribió, añadiendo que, «sabemos que nuestro incidente ha derivado en muchas discusiones sobre por qué me quedé y por qué me fui. Si se necesitó nuestra situación para alcanzar los titulares nacionales y mostrar la violencia doméstica en este país, eso es positivo».
Janay dijo que vi el primer video publicado sobre lo sucedido afuera del elevador, pero no ha visto el material que los muestro adentro… ni lo hará. Recuerda haber «parloteado» con Rice en un restaurante pero no se acuerda de más. Tiene memoria sobre una discusión afuera del ascensor y dijo que buscó el teléfono de él y allí es cuando él le escupió, lo que motivó una bofetada por parte de ella.
«Nos subimos al elevador y lo que sucedió adentro sigue siendo borroso para mí. Lo único que sé –y ni siquiera puedo decir que lo recuerdo, sólo que Ray me dijo– es lo que lo volví a abofetear y luego él me pegó. No recuerdo nada más dentro del elevador».
El video muestra un altercado entre ambos. Janay da un paso al frente y golpea a Rice con la mano izquierda.
Compartió que la primera en enterarse fue su madre. Dijo que su madre le preguntó más tarde, en privado, si había experimentado violencia física de forma constante.
«Entiendo por qué preguntó, pero yo estaba furiosa; probablemente por vergüenza», escribió Janay. «Me dijo que no iba permitir que yo viviera en una situación así. Dijo que no lo iba a tolerar de ninguno de nosotros y que yo necesitaba tomar una decisión sobre mi capacidad de superarlo».
En mayo, Rice se declaró inocente por agresión agravada y fue inscrito en un programa para delincuentes primerizos que borraría los cargos al cabo de un año. Los Ravens organizaron una conferencia de prensa, en la cual Rice se disculpó y aseguró sentir un «fracaso miserable».
El 8 de septiembre, el segundo video salió a la luz pública en TMZ.com. Avanzado el día, los Ravens cortaron a Rice y la NFL lo suspendió indefinidamente. Rice apeló la sanción y este viernes, la ex juez de Distrito de Estados Unidos, Barbara S. Jones, determinó que Rice fuese reinstalado de inmediato, con la posibilidad de firmar con el equipo que él decida.
BRISTOL – AGENCIAS

















