El cuerpo sin vida de Luvi Amparo Torrez García de 20 años, hoy en las costas «Los Eucaliptos» en el barrio Jesús de la Buena Esperanza en Puerto de Corinto. Lugar donde llego la tarde del sábado junto a 30 estudiantes de la carrera de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) en Managua a bordo de un autobús color blanco con rojo, con placas M 167-772, conducido por Pablo González y bajo la responsabilidad de Yader Javier Méndez.
«Le pido fortaleza a Dios para que me dé fortaleza para soportar este dolor inmenso, estoy agradecida con Dios por habérmela devuelto. Desde que me dieron la mala noticia le pedí que me regresara a mi hija en mis manos y que ningún animal me la tocara, ella era una hija muy fina con migo, comunicativa y bien portada, siempre me contaba todo y estábamos en constante comunicación es lamentable lo que ha ocurrido, Dios quiso que aquí muriera tan largo de su casa», dijo entre solloza Azucena García madre de la joven.
Los estudiantes habrían llegado a corinto la mañana del sábado para realizar una visita de campo sobre la infraestructura costera, «en esta carrera hay ciertas obras importantes del país que tiene sitios específicos, en este caso, venían a ver los rompe Olas y el puente de gran contextura de Pasocaballos para ver su resistencia, sus componentes, mediciones y otras pruebas de campo por tratarse de una fuerte y especial obra de ingeniería, el objetivo era que los estudiantes logren ser motivados mediante la práctica y que se les despierte la curiosidad y el deseo por la superación académica, sin embargo hoy nos embarga la tragedia y aquí estamos acompañando y solidarizándonos con las familias dándoles el calor humano de la comunidad educativa y de sus autoridades» informo el académico Marlon Díaz decano de la facultad de Ciencia de la Ingeniería de la UNAN.
La carrera de Ingeniería Civil se abrió en el años de 1999 y es la primera ocasión que ocurre una tragedia como esta, pero es una lección aprendida, dijo.
Tras concluir con sus actividades los jóvenes decidieron disfrutar del lugar y darse un chapuzón en una zona no apta para bañistas, «ninguna de las costas de corinto son seguras para bañar por lo que el mar ha avanzado y socavado el dique de arena, aquí, se han formado posas y fuertes corrientes por lo que se recomienda a los bañistas que visitan el lugar a tener mucha prudencia», advierto el teniente Eugenio Romero de la Dirección General de Bomberos de Corinto.
Las víctimas fueron Emilio Misael Olivero, de 20 años; Josué Joel González, de 19 años y Luvy Amparo Torres Hernández, de 20 años quien fue la última en aparecer 16 horas después de la tragedia tras haber sido arrojada por las aguas del Litoral del Pacifico de Nicaragua.
Luvy Amparo, era la menor de cuatro hermanos, estudiaba el tercer años de Ingeniería Civil en Managua y habitaba en departamento de Carazo carretera sur kilómetro 31 y medio.
El bus con los demás estudiantes y los dos primeros cuerpos partió la madrugada del domingo hacia Managua donde fueron recibidos por las autoridades de la UNAM quienes los trasladaron a una funeraria y luego a sus ciudades de origen en Rivas, Carazo y Managua.
En la búsqueda participaron miembros de la Cruz Roja Nicaragüense, Distrito Naval del Pacífico, Bomberos y Policía Nacional



















