En el occidente del país es una tradición ver cada 31 de diciembre, muñecos de trapos cargados de pólvora y sentados en las aceras de las casas a la espera de la despedida del año viejo y la entrada de uno mejor.
La unión de la familia, amigos, la cena de medianoche, los tragos, la bailadera y otras tradiciones propias del hogar, no podría faltar para despedir el año 2014.
En esta celebración de navidad las familias nicaragüenses despidieron el año viejo con algarabía, quema de toro encuetado, fuegos pirotécnicos y el muñeco que representa el año viejo.
Doña Estela Gonzáles, de 75 años de edad, habitante del barrio Santa Ana, dijo que «esperamos el año viejo con mucho agradecimiento, amor a Dios y al prójimo; como todos los años elaboramos al viejito, un hombre robusto pero cansado de tanto sufrimiento, esperamos que el 2015 sea mejor año principalmente lleno de salud para hacerle frente a la vida.
El pueblo chinandegano apasionadamente estamos celebrando, a partir de las 8:00 de la noche cerramos las calles, iniciamos el asado, quebramos piñata y con la tradición que no puede faltar quemamos a medianoche, al viejo para despedir el año. Seguro que este 2015 será de prosperidad porque tendremos Canal, trabajo, economía, salud, educación y otras oportunidades para el progreso y bienestar de las familias y el país, manifestó Vicente Molina habitante del Barrio San Agustín.
A sus 84 años de edad doña Rosa Emilia Chávez Picado esperaba sentada en la acera de su hogar la llegada del 2015, «mis cinco hijos estuvieron reunidos muy temprano con migo y me siento la madre más feliz del mundo, esta cuadra es muy alegre, aquí los chavalos elaboraron los muñecos, este año hicieron al viejo y la vieja recolectaron en la cuadra, buscamos la ropa más vieja, zapatos y se compró mucha pólvora para quemar las malas vibras del año y recibir con buenas esperanzas el año 2015, los muñecos es un matrimonio de 30 años y miembros de la sagrada familia porque aquí somos católicos. Este 2015 espero que reine la paz en el mundo», dijo.
Las candelas romanas fueron encendidas por los más pequeños como un símbolo de luz, esperanza, paz, armonía, unión familiar, laboral y los mejores deseos para las familias nicaragüenses en este 2015.

Belkiss Medina
















