Quizás por su condición de ser un indigente que se gana la vida recolectando chatarra nadie se había preocupado por sus lesiones y de trasladarlo a un hospital, pues días atrás mientras dormía a orillas de una acera, un irresponsable conductor sin fijarse le pasó con su vehículo las llantas delanteras en su pierna derecha e inhumanamente se dio a la fuga.
Hasta la noche de este martes, buenos samaritanos se tocaron el corazón y dieron parte a paramédicos de Cruz Roja para que le brindaran los primeros auxilios y que lo trasladaran a un centro asistencial para que fuese valorado por galenos de turno.
Este suceso en el que se debe poner en práctica el hacer el bien y no mirar a quien, se registró en Villa Reconciliación Norte, exactamente de los semáforos de El Mayoreo, una cuadra abajo, una cuadra al lago.
Benedicto Balmaceda

















