La magia de los cuentos clásicos cobró vida en el escenario del Teatro Justo Rufino Garay con la presentación de La suite de Blancanieves, una puesta en escena que combinó ballet, música, teatro e iluminación para ofrecer a las familias nicaragüenses una experiencia cultural llena de fantasía.
La obra recreó algunos de los momentos más emblemáticos de esta historia universal, desde el encuentro de Blancanieves con el príncipe hasta el hechizo de la malvada bruja con la manzana envenenada. La protagonista también protagonizó una danza junto a los animalitos del bosque, dando paso a la participación de los siete enanitos.
William Herrera, maestro y director general de la Escuela Nacional de Ballet, explicó que esta obra forma parte del trabajo artístico que la compañía desarrolla desde hace varios años.
«Blancanieves es una obra que hemos trabajado desde 2015. Nos tomó dos semanas preparar esta suite y estamos muy contentos de traer una historia reconocida mundialmente a este nuevo espacio, donde las familias pueden disfrutar del arte, especialmente los niños y los jóvenes»; expresó Herrera.

Blancanieves llena de fantasía el Teatro Justo Rufino Garay
El director destacó que la compañía mantiene entre sus objetivos promover el aprecio por el ballet clásico mediante obras universales que permitan al público acercarse a distintas expresiones artísticas.
«Los niños motivan a otros niños y estas presentaciones también despiertan el interés de los jóvenes. Es un evento muy bonito, porque integra teatro, música, iluminación y danza», agregó.
Por su parte, Alexander Espinosa, relacionista público del Teatro Justo Rufino Garay, manifestó la satisfacción de recibir a las familias en esta presentación y destacó la variedad de actividades culturales que se organizan mensualmente en el recinto.
«Estamos muy contentos de recibir a las familias nicaragüenses para disfrutar de La suite de Blancanieves. Contamos con una agenda cultural variada, con obras dirigidas a niños, jóvenes y adultos, y muchas de estas actividades son totalmente gratuitas», señaló Espinosa.
La presentación reafirma el valor de los espacios culturales como puntos de encuentro para las familias y como escenarios que permiten a las nuevas generaciones descubrir y disfrutar del ballet clásico.



















