El doctor Frank Daniel Martos, presidente de la Sociedad Cubana de Medicina Intensiva y Emergencias, denunció que las restricciones económicas, comerciales y financieras impuestas por Estados Unidos dificultan la atención oportuna de pacientes en estado crítico en Cuba, debido a la escasez de medicamentos, insumos y equipos especializados en los hospitales.
El especialista advirtió que el sistema sanitario enfrenta limitaciones para atender emergencias médicas, especialmente en las unidades de cuidados intensivos y los servicios pediátricos.
Según explicó, la falta de recursos puede retrasar intervenciones quirúrgicas complejas y reducir las opciones de tratamiento para pacientes que requieren atención inmediata.
Martos señaló que el parque tecnológico del sector funciona por debajo del 50 % de su capacidad operativa, debido al deterioro de los equipos y las dificultades para adquirir repuestos o tecnologías de reemplazo. Esta situación afecta herramientas fundamentales para diagnosticar enfermedades, monitorizar signos vitales y mantener las funciones de órganos comprometidos.

El médico destacó que las limitaciones resultan especialmente preocupantes en la atención infantil, donde las malformaciones congénitas y otras afecciones pueden requerir cirugías altamente especializadas. Aunque el sistema sanitario prioriza a niños y embarazadas, la disponibilidad insuficiente de materiales puede impedir que determinados procedimientos se realicen a tiempo.
Cuba denuncia dificultades hospitalarias por el impacto del bloqueo estadounidense
El especialista también alertó sobre la escasez de sueros, antibióticos y medicamentos utilizados para tratar la hipertensión arterial y las enfermedades cardiovasculares. Estos productos son esenciales para estabilizar a pacientes graves, controlar complicaciones y reducir los riesgos asociados a enfermedades que requieren atención médica continua.
Martos afirmó que las restricciones de acceso a equipos y suministros complican el trabajo de los profesionales sanitarios, quienes deben atender a pacientes críticos con recursos limitados.

Además, advirtió que las dificultades para proporcionar tratamientos adecuados pueden aumentar el riesgo de complicaciones, secuelas y discapacidades en personas que sobreviven a enfermedades graves.
La situación también genera un importante desgaste emocional entre médicos e intensivistas, según el especialista, quien describió sentimientos de frustración y estrés ante la imposibilidad de disponer de todas las herramientas necesarias para salvar vidas.
Finalmente, el presidente de la Sociedad Cubana de Medicina Intensiva y Emergencias subrayó que la disponibilidad de medicamentos, el mantenimiento de los equipos y el acceso a tecnologías médicas son fundamentales para garantizar la atención de pacientes críticos.
Sus declaraciones vuelven a poner sobre la mesa los desafíos del sistema sanitario cubano, en medio de las restricciones económicas y las dificultades de abastecimiento que afectan a los hospitales de la isla.


















