La nueva EE. UU.diez veces más potente que el fentanilo en EE. UU.

Foto: Alarma por una droga más potente que el fentanilo / Cortesía
Foto: Alarma por una droga más potente que el fentanilo / Cortesía

Las autoridades sanitarias y los organismos especializados mantienen la alerta en Estados Unidos ante la aparición de una nueva droga sintética denominada ciclorfina, una sustancia que, según los informes citados, sería hasta diez veces más potente que el fentanilo. Su presencia en el mercado ilícito preocupa por el riesgo de sobredosis y la falta de información completa sobre sus efectos en el organismo.

De acuerdo con los datos difundidos, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito habría vinculado esta sustancia con al menos 55 muertes entre 2025 y 2026. La ciclorfina puede encontrarse mezclada con fentanilo o en pastillas falsificadas, lo que aumenta el peligro de que las personas la consuman sin conocer su composición.

Uno de los principales desafíos es su detección. Las pruebas rápidas habituales podrían no identificarla, por lo que se necesitan análisis especializados para confirmar su presencia. El bioquímico Carlos Rius Alonso explicó que es necesario recurrir a técnicas de química analítica, como la cromatografía líquida y la espectrometría de masas, capaces de detectar compuestos en concentraciones muy pequeñas.

Según las explicaciones citadas, el compuesto fue desarrollado experimentalmente para investigar distintos tipos de analgésicos, pero no cuenta con aprobación para uso clínico. Su acción sobre los receptores opioides puede provocar una depresión respiratoria grave, una de las principales causas de muerte asociadas a las sobredosis de opioides.

Foto: Alarma por una droga más potente que el fentanilo / Cortesía
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Una amenaza que evoluciona constantemente

La aparición de nuevas sustancias sintéticas representa un desafío permanente para los laboratorios forenses y las autoridades, ya que las fórmulas pueden modificarse para evadir los controles. Mientras tanto, la expansión de estas drogas agrava los problemas de dependencia y dificulta la atención de quienes necesitan tratamiento.

Aunque las muertes por sobredosis en Estados Unidos disminuyeron, en 2024 se registraron más de 79.000 fallecimientos por esta causa. La posible circulación de ciclorfina evidencia que la crisis de los opioides continúa siendo un problema de salud pública. Los especialistas advierten sobre la importancia de fortalecer la vigilancia toxicológica, mejorar la detección de sustancias emergentes y ampliar el acceso a servicios de prevención y tratamiento.

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