La intimidad es mucho más que una expresión física: representa una forma de comunicar afecto, fortalecer la complicidad y mantener la conexión emocional entre dos personas. Así lo explicó este martes la psicóloga Marta Moreno, durante su participación en Estudio TN8, donde analizó la importancia de las relaciones íntimas y su influencia en la estabilidad de las parejas.
Moreno destacó que la actividad sexual no es el único elemento que sostiene una relación, pero sí cumple una función importante en la vida afectiva. A través de ella, las parejas expresan cariño, encuentran espacios de relajación y refuerzan el vínculo que construyeron al elegir compartir sus vidas.
“El sexo es una expresión de afecto, de comunicación, de relajación, de complicidad en las parejas”, expresó la especialista, quien recordó que, además de los proyectos familiares y la convivencia, la atracción y el deseo de darse cariño también forman parte de las razones por las que dos personas deciden estar juntas.
Sin embargo, aclaró que la frecuencia de las relaciones íntimas puede cambiar debido a diferentes circunstancias, como el embarazo, la crianza de niños pequeños, las enfermedades, los problemas familiares o las distintas etapas de la vida. En estos casos, consideró fundamental mantener una comunicación asertiva, acompañada de comprensión y empatía.
¿Quién tiene la culpa cuando desaparece la intimidad en una pareja?
“Lo hablado es lo entendido, hay que conversar, hay que hablar”, enfatizó, al señalar que una menor frecuencia sexual no significa necesariamente que una pareja haya perdido la calidad de su relación, siempre que exista un acuerdo mutuo y se mantengan otras expresiones de afecto, como los besos, los abrazos y el acompañamiento.
La falta de comunicación puede afectar la relación
La psicóloga también advirtió que el distanciamiento íntimo, cuando ocurre de manera repentina y sin una explicación, puede generar preocupación, frustración e inseguridad en la otra persona. No obstante, subrayó que esta situación no siempre está relacionada con una infidelidad, pues también puede responder a una disminución del deseo sexual o a dificultades emocionales que no se han compartido.
En ese sentido, insistió en que las decisiones que afectan la intimidad deben abordarse mediante el diálogo, la confianza y la transparencia, en lugar de permitir que el distanciamiento se prolongue sin conocer sus causas.
Para Moreno, una relación de pareja necesita conservar sus propias expresiones de cariño, más allá de los años de convivencia o las responsabilidades compartidas. La confianza, la preocupación mutua, el acompañamiento y la satisfacción afectiva son elementos que contribuyen a diferenciar el vínculo amoroso de una simple convivencia.
Finalmente, reiteró que cada pareja puede establecer su propia dinámica, siempre que exista comprensión y consenso, porque la clave no está únicamente en la frecuencia de las relaciones íntimas, sino en mantener una conexión afectiva basada en la comunicación, el respeto y el interés mutuo.


















