La ola de protestas que sacude Francia continúa ganando fuerza y este martes dejó escenas de tensión en París, donde manifestantes y fuerzas del orden protagonizaron violentos enfrentamientos durante las movilizaciones convocadas en distintos puntos del país.
De acuerdo con el Ministerio del Interior, unas 161.500 personas participaron en las manifestaciones a nivel nacional, de las cuales 41.500 se concentraron en la capital francesa.
Sin embargo, las organizaciones sindicales de estudiantes universitarios y de secundaria ofrecieron una cifra considerablemente mayor, al estimar que la participación total rondó las 480.000 personas.
En París, la jornada estuvo marcada por actos de violencia y disturbios. Algunos manifestantes incendiaron vehículos y lanzaron piedras, bolas de pintura y artículos pirotécnicos contra los agentes policiales. Ante esta situación, las fuerzas del orden intervinieron para dispersar a los grupos, utilizando porras y otros medios para controlar los enfrentamientos.

Protestas en París terminan en violentos enfrentamientos
Las movilizaciones también tuvieron repercusiones en el funcionamiento de centros educativos y en la circulación de la ciudad. Padres, profesores y jóvenes participaron en bloqueos de calles, mientras que las actividades de alrededor de 90 institutos de secundaria se vieron alteradas por las protestas.
A lo largo de la jornada, periodistas reportaron además incendios de contenedores de basura y el uso de granadas de gas lacrimógeno por parte de las fuerzas de seguridad para dispersar a los manifestantes en las zonas donde se registraron mayores disturbios.
La diferencia entre las cifras oficiales y las estimaciones de las organizaciones estudiantiles refleja la magnitud de las movilizaciones y las distintas evaluaciones sobre la participación ciudadana.
Mientras las protestas continúan desarrollándose en varias zonas de Francia, París permanece como uno de los principales escenarios de las manifestaciones, en una jornada marcada por los bloqueos, los daños materiales y los enfrentamientos entre grupos de manifestantes y la Policía.
Las autoridades mantienen la atención sobre el desarrollo de las movilizaciones, mientras persiste la tensión en las calles francesas.


















