Más de 500 procedimientos coronarios y entre 25 sustituciones de válvula aórtica transcatéter se han realizado en Nicaragua durante el último año, marcando un importante avance en la atención de enfermedades cardiovasculares de alta complejidad.
El doctor Bayardo Ordóñez, médico adjunto de Cardiología Intervencionista del Hospital Fernando Vélez Paiz, explicó que estos procedimientos se realizan con técnicas mínimamente invasivas y tecnología de punta.
“Estamos haciendo cateterismo del corazón y, al mismo tiempo, estamos haciendo sustitución de válvula aórtica transcatéter. Ya llevamos un poco más de un año de estar haciendo procedimientos coronarios complejos. Hemos, gracias a Dios y gracias al buen Gobierno, logrado hacer en total más de 500 procedimientos coronarios. Se ha venido a hacer el procedimiento prácticamente en menos de una semana; se hace el diagnóstico y se le llama rápidamente al paciente”.
En esta jornada son atendidos más de 34 pacientes procedentes de diferentes departamentos del país.

Nicaragua realiza más de 500 procedimientos coronarios en un año
Cabe destacar que solo una de estas válvulas puede superar los 25 mil dólares y aquí los pacientes no deben pagar ni un solo córdoba para operarse en una sala con equipamiento que supera los 15 millones de dólares.
Pero detrás de estas cifras hay historias que muestran el verdadero impacto de estos procedimientos.
Félix Ronaldo Villarreal, agricultor de 67 años y originario de Rivas, expresó que recibir esta atención sin costo representa una oportunidad que nunca imaginó tener.
“Para serle sincero, de todo corazón, para mí esto es un sueño. Yo soy un agricultor y vengo de Rivas y estoy aquí sin pagar ni cinco centavos y aquí absolutamente nadie me ha cobrado, y solo se quedó hoy. Nos dijeron que, si Dios lo permite, salgo como un joven de unos 12 o 13 años”.

Otra historia llega desde León. Doña Georgina Montenegro y su esposo, Marcelino Obregón, comentan la alegría de esta buena atención.
“Esto me va a ayudar a tener tranquilidad en mi vida, porque yo he sufrido mucho y no me puedo quejar porque me han atendido bien, bien”, expresó doña Georgina.
En cuanto a la atención que se le ha brindado a su esposa, el señor Marcelino comentó: “Una cosa que le digo es que yo me siento muy alegre porque, sinceramente, uno como pobre, ¿cómo vamos a pagar eso si esas operaciones son carísimas? Y aquí me la han atendido muy bien, la están viendo a cada ratito. Algo lindo, de verdad”.
Así, cada cateterismo, cada válvula implantada y cada procedimiento realizado representa mucho más que una intervención médica: significa la posibilidad de recuperar la movilidad, volver al trabajo, reducir hospitalizaciones y, sobre todo, continuar compartiendo con la familia.


















