Moscú se convirtió, del 28 al 30 de septiembre, en punto de encuentro para la industria de la moda internacional con la celebración de la Cumbre de la Moda BRICS+ (BRICS+ Fashion Summit), un espacio dedicado al intercambio cultural, empresarial y creativo.
Durante tres jornadas, representantes del sector de más de 60 países participaron en encuentros y actividades orientadas a analizar los principales desafíos y oportunidades de una industria en constante transformación.
Entre las naciones participantes estuvieron China, India, Brasil, Turquía, Irán y Vietnam, además de otras economías de rápido crecimiento.
La agenda abordó temas relacionados con el desarrollo de la industria, la incorporación de nuevas tecnologías, los cambios en el comportamiento de los consumidores, las posibilidades de inversión y la importancia del patrimonio cultural en la creación de propuestas de moda contemporánea.

Lo más destacado de la Cumbre de la Moda BRICS+
Uno de los principales ejes de la cumbre fue el análisis de los retos económicos que enfrenta el sector y la búsqueda de nuevas vías de cooperación entre los países que integran los BRICS y sus naciones socias. En este contexto, el encuentro también planteó la necesidad de fortalecer la presencia y participación del Sur y el Este globales dentro de la industria internacional de la moda.
Como parte de las actividades paralelas al programa empresarial, los asistentes pudieron conocer una exposición dedicada a la marca Jojlomá, una antigua artesanía popular rusa surgida en el siglo XVII.
La muestra presentó distintas formas en que esta tradición artística puede incorporarse a propuestas contemporáneas, desde la moda y el diseño de interiores hasta la creación de productos y piezas de joyería.

La celebración de la BRICS+ Fashion Summit se desarrolló de manera paralela a la séptima edición de la Semana de la Moda de Moscú, ampliando así el escenario para el intercambio entre diseñadores, empresarios, representantes de la industria y exponentes de distintas culturas.
El encuentro reafirmó a Moscú como un espacio de diálogo para explorar nuevas tendencias, modelos de cooperación y oportunidades de desarrollo dentro de la industria de la moda.


















