Con pañuelos en alto, música, baile y expresiones de fe, miles de devotos acompañaron a San Jerónimo Doctor en su tradicional recorrido por las calles de Masaya, como parte de las fiestas tradicionales de la ciudad.
La jornada inició con la celebración de la Santa Misa, presidida por el cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua, quien destacó la profunda devoción de la feligresía y llamó a los presentes a escuchar el mensaje de Dios, siguiendo el ejemplo de San Jerónimo Doctor.
“Ha sido una participación muy hermosa, una fe profunda de nuestra feligresía. He querido transmitir el mensaje de escuchar al Señor, como San Jerónimo Doctor sintió la necesidad de que la gente pudiera escuchar al Señor a través de la Palabra”, expresó el religioso.
Al concluir la celebración eucarística, los devotos se congregaron para acompañar la salida de la imagen. Entre aplausos y expresiones de júbilo, se escuchaba el tradicional: “¡Viva San Jerónimo!”

La imagen recorrió las calles de la ciudad hasta llegar a la parroquia Nuestra Señora de la Asunción, en medio de una multitud que, año con año, mantiene viva esta tradición religiosa.
Una tradición que pasa de generación en generación
Entre los participantes estaba Cristina López Miranda, quien, pese a encontrarse delicada de salud, llegó para cumplir con una tradición familiar que mantiene desde hace aproximadamente seis décadas.
“Pensé que no podría venir porque estaba enferma y aún ando enferma, pero aquí estoy siempre con la devoción a San Jerónimo Doctor. Tengo como 60 años de estar viniendo a esta iglesia; es una tradición que me dejó mi suegra”, relató.

Para otros devotos, la celebración representa también una oportunidad para agradecer favores que, según sus testimonios, atribuyen a la intercesión del santo.
José Óscar García Gaitán relató que su devoción se fortaleció a partir de una experiencia familiar ocurrida en 1992, cuando su esposa sufrió complicaciones durante el embarazo de uno de sus hijos.
Según recordó, ante la emergencia acudió al hospital y pidió la intercesión de San Jerónimo Doctor y de la Virgen María por la vida de su hijo.
El niño nació prematuramente, a los siete meses de gestación, y permaneció bajo atención médica. Para García Gaitán, su recuperación se convirtió en un motivo de agradecimiento que lo llevó a mantener la tradición de acudir cada año a la celebración.
“Yo vengo todos los años por la intercesión de él y aquí estoy con él todos los años”, manifestó.
Masaya se viste de fe para acompañar a San Jerónimo Doctor
Su esposa, Cristina López Miranda, también recordó aquel momento y explicó que las complicaciones comenzaron después de una caída, cuando tenía seis meses de embarazo. Tras presentar sangrado, permaneció hospitalizada y posteriormente tuvo que ser intervenida de emergencia.
“Cuando él iba a hacer toda la oración, fue que me metieron a cirugía. Él pidió a San Jerónimo y a la Virgen que nos cuidaran”, relató.
Desde entonces, la familia mantiene viva la devoción y procura transmitirla a las nuevas generaciones.
Así, entre tradición, oración y testimonios de fe, Masaya acompañó a San Jerónimo Doctor por sus calles, en una jornada que reúne cada año a familias y devotos que encuentran en esta celebración una forma de expresar su fe y mantener una tradición que forma parte de la identidad religiosa y cultural de la ciudad.


















