Indonesia enfrenta una grave emergencia por incendios forestales que se han intensificado debido a la sequía extrema asociada al fenómeno meteorológico, El Niño.
El Gobierno confirmó que las condiciones secas han favorecido la propagación de las llamas, principalmente en zonas destinadas al cultivo de aceite de palma.
El Ministerio de Medioambiente informó que el 95.85 % de los incendios monitoreados se registró en áreas vinculadas con esta industria, luego de analizar unas 34.000 hectáreas con apoyo de 57 entidades.
Las autoridades explicaron que muchos de los focos se encuentran en terrenos cubiertos por turberas, ecosistemas que suelen ser drenados para establecer plantaciones de palma aceitera. Durante períodos de sequía extrema, estos terrenos pueden permanecer ardiendo incluso bajo la superficie, lo que dificulta las labores para controlar el fuego.

El Niño golpea a Indonesia y favorece la expansión de incendios forestales
La situación afecta especialmente a Kalimantan, territorio indonesio de la isla de Borneo, donde los equipos de emergencia combaten desde hace dos meses cientos de puntos calientes.
Además, la quema de turberas ha provocado una densa neblina tóxica que se desplazó hacia Malasia, Brunéi y Singapur, afectando la calidad del aire en estos países.
Aunque los puntos de calor disminuyeron a 365 este lunes, frente a más de 500 registrados un día antes, la emergencia continúa activa. Unos 59.035 efectivos permanecen desplegados en seis provincias para combatir los incendios.
🚨 Indonesia cierra escuelas debido a incendios forestales que elevaron la contaminación a niveles insalubres. En Sumatra del Sur, las clases pasaron a ser virtuales.
🔴 Las autoridades informaron que unos 12.800 centros educativos en Sumatra y Borneo fueron cerrados. Esta… pic.twitter.com/nazqTjL0Mk
— teleSUR TV (@teleSURtv) September 11, 2026
Organizaciones independientes estiman que más de 300.000 hectáreas fueron consumidas por las llamas solo durante agosto. Entre enero y julio, las autoridades habían contabilizado otras 202.000 hectáreas afectadas.
La Policía identificó a 196 personas como presuntas responsables de propagar los incendios y mantiene investigaciones sobre varias empresas relacionadas con las zonas afectadas.


















