Científicos rusos desarrollaron un nuevo combustible sostenible para la aviación. El producto fue elaborado a partir de serrín de pino y cáscaras de girasol. Según la Rama Siberiana de la Academia de Ciencias de Rusia, las pruebas mostraron resultados favorables para su utilización en motores de aeronaves.
El combustible pertenece a la categoría de SAF, conocida como combustible sostenible de aviación. Los investigadores señalaron que el queroseno obtenido cumple con los requisitos necesarios para mantener un funcionamiento estable de los motores. También indicaron que responde a estándares ambientales establecidos para la aviación internacional.
Para su elaboración se utilizaron residuos procedentes de la industria forestal y agrícola. El serrín de pino y las cáscaras de girasol fueron seleccionados porque no forman parte de la producción alimentaria. Esto permitiría aprovechar estos materiales sin generar una competencia directa con el sector de los alimentos.
Uno de los principales objetivos del desarrollo es disminuir la huella de carbono asociada al transporte aéreo. La OACI reconoce a los combustibles sostenibles derivados de residuos como una alternativa para reducir las emisiones de CO₂ de la aviación. Su impacto debe evaluarse durante todo el ciclo de producción.

Nuevo combustible sostenible para aviones es desarrollado en Rusia
Los investigadores también destacaron otra característica del nuevo combustible. Su composición presenta ausencia de compuestos aromáticos. De acuerdo con estudios citados por la OACI, los combustibles con bajo contenido de estos compuestos pueden reducir las emisiones de partículas durante la combustión.
Esta característica también estaría relacionada con una reducción del ruido producido durante el funcionamiento de los motores. Los científicos rusos plantean que el biocombustible puede contribuir a disminuir este impacto frente al queroseno convencional de origen fósil.

Por ahora, el desarrollo tiene una limitación. Los investigadores proponen utilizarlo como combustible de reserva y no como sustituto total del queroseno convencional. Las pruebas realizadas permiten plantear una sustitución parcial de hasta el 30 % del combustible fósil por el nuevo biocomponente.
La OACI mantiene programas para impulsar el desarrollo y certificación de combustibles sostenibles para la aviación. Estos combustibles deben cumplir criterios específicos de sostenibilidad antes de ser considerados elegibles dentro de sus mecanismos internacionales. El desarrollo ruso se suma así a la búsqueda de nuevas materias primas para reducir el impacto ambiental del transporte aéreo.


















