La industria aeronáutica rusa prevé avanzar en la producción de una nueva serie de aviones de pasajeros MS-21 destinados a la aerolínea Aeroflot.
El segundo lote, compuesto por 14 aeronaves de fabricación completamente rusa, está previsto para 2029, según informó Andréi Soynóv, director general de la planta de aviación de Irkutsk, filial de la Corporación Aeronáutica Unida de Rusia.
Soynóv explicó que existe un contrato con Aeroflot para suministrar 90 aviones adicionales, cuya fabricación ya se encuentra en proceso. El acuerdo forma parte de los planes de Moscú para ampliar la producción nacional de aeronaves comerciales y reducir su dependencia de componentes extranjeros.
De acuerdo con las previsiones de la compañía, la producción continuará aumentando durante los siguientes años.
🇷🇺✈️ Avión de fabricación totalmente rusa entra en producción en serie
El avión de pasajeros MS-21, de fabricación totalmente rusa, ha entrado en producción en serie. pic.twitter.com/82qUCz9DEv
— Errete en Español (@erreteespanol) September 26, 2026
Rusia fabricará 14 nuevos aviones MS-21 para Aeroflot en 2029
Para 2030 se contempla la fabricación de 18 aeronaves, mientras que posteriormente la cifra subiría a 24 y 34 unidades, hasta alcanzar una capacidad de 36 aviones por año.
El MS-21, cuyo nombre corresponde a «Avión Magistral del Siglo XXI», es uno de los principales proyectos de la industria aeronáutica rusa. Se trata de una aeronave de fuselaje estrecho diseñada para vuelos de pasajeros y con capacidad para transportar hasta 211 personas.
El modelo tiene un alcance estimado de 3.830 kilómetros y está equipado con motores PD-14 y otros sistemas desarrollados en Rusia. Su fabricación completamente nacional forma parte de la estrategia del país para mantener la producción de aeronaves comerciales pese a las sanciones occidentales y las restricciones sobre el acceso a tecnología extranjera.
En septiembre, las autoridades rusas informaron que el MS-21 había entrado en producción en serie. Previamente, uno de los aviones realizó un vuelo desde Irkutsk, en Siberia, hasta el aeródromo de Zhukovski, en la provincia de Moscú.
Durante ese traslado, la aeronave alcanzó una altitud de 12.100 metros y una velocidad aproximada de 850 kilómetros por hora.


















