Frente a los desafíos del clima provocados por el fenómeno de El Niño en toda la región centroamericana, la economía de Nicaragua ha demostrado una notable capacidad de fortaleza y adaptación.
Aunque las bajas precipitaciones han influido en los rendimientos del sector primario, la diversificación productiva y el surgimiento de nuevos mercados han permitido mantener el rumbo de crecimiento del país, según explicó el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Ovidio Reyes, en Estudio TN8.
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El titular de la entidad monetaria destacó que, gracias a la vocación agrícola de la nación, Nicaragua ha encontrado oportunidades inéditas en medio de la coyuntura regional.
«El país está teniendo incluso cosas y fenómenos que antes no veíamos, por ejemplo, como resultado de la evolución y sobre todo de El Niño, hay escasez de algunos productos en Centroamérica. Y como Nicaragua es agrícola, de alta vocación agrícola, ahora estamos exportando hortalizas, antes no ocurría eso»; refirió.
«Este año hemos visto nosotros un crecimiento importante de la exportación de tomate, de chiltoma y el repollo, antes no ocurría. En la medida que más y más productos se suman a la dinámica exportadora, eso también empuja los ingresos de la familia«.
Atención oportuna y seguimiento al sector productivo de Nicaragua
Reyes abordó con transparencia el comportamiento del clima, detallando las evaluaciones continuas que realiza el Gobierno junto a los productores para mitigar sus efectos en la siembra y garantizar el acompañamiento técnico en el campo.
«Según el INETER y en las evaluaciones que nosotros hemos hecho en coordinación con todas las otras instituciones, el Sistema Nacional de Producción, Consumo y Comercio, este va a ser uno de los años más secos, y con precipitaciones, al menos hasta las que han habido en este momento, muy bajas»; explicó el presidente del Banco Central de Nicaragua.
«De hecho, un fenómeno también regional que está afectando a todo Centroamérica y América en su conjunto. Esta menor lluvia, por supuesto que ha tenido su efecto en la agricultura, eso es algo que es innegable, no podemos decir lo contrario«.

Evaluación del impacto y recuperación de otros rubros
El presidente del BCN precisó que la menor humedad registrada afectó transitoriamente a la agricultura y a ciertas especies marinas por el calentamiento de las aguas oceánicas.
Sin embargo, remarcó que otros productos del mar han iniciado una clara etapa de recuperación, demostrando el dinamismo cambiante pero positivo de la producción nacional.
«Nosotros el primer trimestre la agricultura, a pesar que el sector exportador está en positivo, estuvo 2.4 en negativo y 2.9 en el segundo trimestre, y es El Niño el que está ocasionando este problema»; aseguró.
«La afectación es tal que incluso abarca hasta la pesca, con el calentamiento de la agua, la producción de peces ha disminuido este año. De hecho, la pesca viene pasando un mal momento porque desde la reducción de la producción de camarones, ahora se suma la de los peces que se fueron a agua más adentro por resultado del calentamiento de las aguas del océano«; indicó.

Solidez global compensa el desempeño sectorial
Para el funcionario, la principal virtud del modelo económico nicaragüense radica en su balance: cuando un área se desacelera por factores ajenos al control humano, como el clima, la fuerza de la construcción, las exportaciones generales y el consumo privado sostienen el empuje nacional.
Finalmente, Reyes enfatizó que la atención permanente del Sistema Nacional de Producción y la fe en el desarrollo del ciclo invernal mantienen vivas las expectativas de consolidar los buenos resultados económicos al cierre del año.


















