Cambios en el Ártico ruso podrían revelar nuevas islas

Foto: Rusia podría tener nuevas islas/Cortesía
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Los cambios registrados en los glaciares del Ártico ruso podrían dejar al descubierto nuevas porciones de tierra y dar lugar a la identificación de nuevas islas en los próximos años, especialmente en los archipiélagos de Nóvaya Zemliá y Tierra de Francisco José.

La posibilidad fue planteada por el hidrógrafo ruso Andréi Leónov, profesor asociado de la cátedra de hidrografía marina de la Facultad Ártica del Instituto Academia Marítima de la Universidad Estatal de la Flota Marítima y Fluvial Almirante Makárov, quien explicó que ambas zonas son observadas de manera constante por investigadores debido a los cambios que experimenta el frente de los glaciares.

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Según el especialista, el retroceso de las masas de hielo puede revelar superficies terrestres que permanecieron cubiertas durante siglos. Los científicos utilizan principalmente imágenes satelitales para detectar modificaciones en el territorio y determinar si las nuevas formaciones corresponden efectivamente a tierra firme.

Leónov, citado por RIA Novosti, señaló que los investigadores esperan la posible aparición de nuevas islas en esas áreas, aunque advirtió que la dinámica natural del Ártico impide establecer predicciones completamente precisas.

Rusia podría tener nuevas islas

Foto: Rusia podría tener nuevas islas/Cortesía
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La experiencia de los últimos años demuestra que la identificación de nuevas formaciones geográficas requiere observación prolongada. Uno de los casos mencionados por el especialista es el de la isla de Mésiatsev, ubicada en el archipiélago de Tierra de Francisco José. El accidente geográfico fue registrado inicialmente como el cabo de Mésiatsev y posteriormente apareció representado como una isla.

Sin embargo, en 2024 la supuesta isla desapareció por completo, y los científicos determinaron que se trataba en realidad de una formación de hielo. El episodio evidenció las dificultades que existen para diferenciar temporalmente entre hielo, tierra firme y accidentes geográficos permanentes en una de las regiones más extremas del planeta.

Foto: Rusia podría tener nuevas islas/Cortesía
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También se han producido situaciones contrarias. Leónov explicó que el retroceso de un glaciar puede dejar una nueva isla expuesta, pero posteriormente la acumulación de sedimentos y la formación de una barra de arena pueden conectar nuevamente ese territorio con tierra firme, transformando la isla en una península.

Los mapas del Ártico también han registrado errores derivados de las condiciones de observación. El experto recordó el caso de la isla Littrov, en Tierra de Francisco José, que durante décadas apareció representada como una península debido a una interpretación incorrecta realizada a partir de fotografías aéreas.

La evolución de los glaciares, el movimiento de los sedimentos y las condiciones del hielo hacen que la cartografía del Ártico sea un proceso que requiere actualizaciones constantes. Por ello, cualquier nueva formación detectada deberá ser estudiada durante un período prolongado antes de determinar su naturaleza y permanencia.