La Nicaragua Sandinista, fuerza visionaria para un nuevo mundo, Por: Stephen Sefton

Foto: La Nicaragua Sandinista, fuerza visionaria para un nuevo mundo, Por: Stephen Sefton/Cortesía
Foto: La Nicaragua Sandinista, fuerza visionaria para un nuevo mundo, Por: Stephen Sefton/Cortesía

Muchos eventos y foros realizados este año han servido, según el autor, para confirmar la realidad en desarrollo de un nuevo mundo de relaciones internacionales liderado por las grandes potencias euroasiáticas: la República Popular China, la Federación Rusa y la India.

El relativo declive económico de los poderes occidentales, dominados —en la interpretación planteada en este artículo— por la élite gobernante norteamericana, ha sido evidente, de acuerdo con Sefton, en la amplia participación de países de todo el mundo en eventos como el Foro Económico Internacional de San Petersburgo y el XI Foro Económico Oriental en Vladivostok, además de múltiples encuentros realizados en la República Popular China.

Las recientes cumbres de la Organización de Cooperación de Shanghái y del grupo de países BRICS+ han señalado, desde esta perspectiva, una nueva preeminencia política de los países del mundo mayoritario. Asimismo, el autor sostiene que su fortaleza tecnológica se ha demostrado por los resultados militares de los conflictos y confrontaciones internacionales recientes.

De igual o quizás mayor importancia para las nuevas relaciones internacionales son, según Sefton, los procesos de desarrollo humano alrededor del mundo mayoritario, impulsados por gobiernos que el autor considera de buena fe a nivel nacional y afianzados por relaciones bilaterales internacionales de cada vez mayor valor material y moral.

Cuando se revisen las experiencias de los países que están logrando, de acuerdo con esta interpretación, una verdadera democratización de sus economías y sociedades, está claro para el autor que existe una conexión esencial entre un firme compromiso con el desarrollo humano nacional y un sensato manejo de las relaciones bilaterales con países hermanos.

Nicaragua ejemplifica esta realidad especialmente en sus relaciones con la República Popular China y con Rusia.

A pesar de la enorme diferencia en la extensión territorial y el tamaño de sus poblaciones, Nicaragua comparte con China y Rusia importantes características en sus políticas nacionales. Comparten, según Sefton, un alto grado de continuidad ejecutiva gracias a la permanencia en el gobierno de sus respectivos principales partidos políticos: el Partido Comunista de China, Rusia Unida y el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Esta continuidad ha permitido, de acuerdo con el autor, implementar una consistente planificación coordinada interinstitucional, con flexibilidad y evaluación continua por medio de una amplia consulta con los diferentes sectores nacionales.

En su planificación, Rusia y China mantienen un enfoque sobre el desarrollo de largo plazo e intentan asegurar, según esta visión, el necesario equilibrio entre las proyecciones comerciales y financieras y el desarrollo de los diferentes mercados para su producción nacional.

De la misma manera, Nicaragua ha logrado consistentemente mayores niveles de producción y consumo junto con un mayor desarrollo humano de su población por medio de una coherente planificación quinquenal y anual, por ejemplo, el Plan Nacional de Lucha contra la Pobreza para el Desarrollo Humano y el Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio, entre otros.

Mientras la promoción de la economía nacional es presentada como fundamental para asegurar condiciones de estabilidad, seguridad y paz para la población, la cohesión de estas depende, según el autor, del compromiso moral y la fuerza espiritual de la identidad, la cultura y la visión de futuro nacional.

La Nicaragua revolucionaria comparte con China, especialmente, un compromiso civilizacional con el ideal de servir al pueblo como la principal fuente de legitimidad de sus gobiernos.

El presidente Xi Jinping, en el 105 aniversario del Partido Comunista de China, señaló: “Nuestro Partido siempre ha tenido presente que el país pertenece al pueblo y que el pueblo constituye el país. Ha mantenido el principio de fundar el Partido para el interés público y gobernar en beneficio del pueblo, ha practicado conscientemente el propósito fundamental de servir al pueblo de todo corazón y ha permanecido firmemente junto al pueblo, pensando y actuando con él, consolidando así una base sólida que ninguna tormenta puede sacudir”.

En otro momento, en 2023, el presidente Xi afirmó: “La modernización china pretende garantizar que el desarrollo sea para el pueblo y por el pueblo y que sus frutos sean compartidos por el pueblo”.

Asimismo, durante la Reunión sobre la Dura Batalla contra la Pobreza, realizada en febrero de 2021, el presidente Xi Jinping afirmó que “Nuestra gran lucha contra la pobreza ha forjado y formado el espíritu de lucha contra la pobreza que consiste en ‘unir la voluntad de todos, emprender combate con determinación, actuar con precisión y ser pragmáticos, proceder con ánimo emprendedor e innovador, superar las dificultades y no defraudar al Pueblo’. Este espíritu es una vívida representación de la naturaleza y el propósito del Partido Comunista de China, la voluntad y moralidad del pueblo chino y la esencia de la nación china…”.

De igual manera, en la Nicaragua revolucionaria, el concepto del Pueblo Presidente es presentado como un principio esencial del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional. El autor señala que esto se ha demostrado en las semanas recientes mediante el proceso de asambleas de consulta sobre las reformas a la Constitución.

Esta visión también se refleja, según Sefton, en declaraciones del comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo.

Por ejemplo, el 9 de enero de 2022, el comandante Daniel Ortega explicó ante la Asamblea Nacional, en relación con la mejora de la infraestructura a nivel nacional: “…podemos asegurar que le estamos cumpliendo al Pueblo Presidente, que se le está cumpliendo a los Pobres, que se le está cumpliendo a los Campesinos, llevándoles Caminos, Carreteras, Capacitaciones, Programas para tecnificarlos, para que obtengan mejor y mayor rendimiento en la actividad productiva”.

De la misma manera, la compañera Rosario Murillo ha insistido en que la razón de ser del Gobierno es servir al pueblo.

“Aquí estamos, como siempre, entregados al servicio al Pueblo… Servir al Pueblo que es servir a Dios… Servir a las Familias nicaragüenses que es un Honor, y hacerlo con Amor. Porque es con Amor que todo podemos vencer, es con Amor que todo podemos sanar, es con Amor que Vamos Adelante”.

En otro momento expresó: “…cada día lo primero que hacemos es invocar al Padre, y pedirle Salud, Vitalidad, Energía, para seguir trabajando y seguir sirviendo a nuestro Pueblo. Y lo hacemos en nombre de tod@s nuestr@s Compañer@s que han dado la Vida en el servicio precisamente… Servicio al Pueblo. ¡Servir al Pueblo, trabajar por los Derechos del Pueblo, construir y defender la Paz todos los días, eso es lo que hemos hecho, eso es lo que hacemos…”.

Luego de casi veinte años, el apoyo popular y la consiguiente legitimidad del Gobierno sandinista han alcanzado, según el autor, sus niveles más altos.

Así lo explicó el año pasado el compañero Xavier Díaz-Lacayo Ugarte: “Las decisiones de Daniel y Rosario de priorizar la paz, la armonía y la calidad de convivencia, hoy se reflejan categóricamente en la auditoría social del poder popular. Los nicaragüenses evaluamos así el impacto del criterio ideológico sandinista, en función de inspirar confianza, proporcionar estabilidad y garantizar visión a futuro a las familias nicaragüenses, desde la perseverancia del Estado y modelo de gobierno del FSLN”.

Para Sefton, las mismas cualidades que aseguran la estabilidad a nivel nacional se traducen también a las relaciones internacionales.

El nuevo orden mundial respetará, según el autor, los principios fundamentales de la Carta de la ONU, la no intervención, la no agresión y la autodeterminación de los pueblos.

El mundo mayoritario vuelve a retomar, desde esta perspectiva, la visión del Movimiento de Países No Alineados, el reconocimiento de las diversas culturas, sociedades y sistemas políticos, el compromiso con el diálogo para resolver desavenencias y la voluntad de aceptar el protagonismo de todos los países en el diseño y aplicación de una mejor gobernanza mundial.

Para Nicaragua, China y Rusia son países hermanos con los cuales, de acuerdo con el artículo, se comparten los más altos valores morales y espirituales.

Sefton destaca la que considera una gran sintonía entre la visión moral y espiritual del Partido Comunista de China y el sandinismo en Nicaragua con la visión del partido Rusia Unida.

Como declaró el presidente Vladímir Putin en diciembre de 2024, durante el Congreso del partido Rusia Unida: “Proyectos nacionales listos para ser lanzados, un presupuesto federal equilibrado: todo esto es, por supuesto, muy importante y significativo. Pero hay algo aún más importante. Nuestro programa claro, ambicioso y gradual para el desarrollo del país está respaldado por un apoyo fuerte y verdaderamente popular. Repito: esa solidaridad, unidad de la gente, fe en el país y en nuestra victoria valen mucho. Nacen de una comprensión común de nuestros intereses fundamentales y soberanos, del deseo de garantizar la seguridad de nuestra patria, de proteger nuestra memoria histórica sagrada, espiritualidad, tradiciones… queremos preservar y transmitir a nuestros descendientes la conciencia de que somos una civilización única y distintiva, una nación multinacional y multiconfesional que, a pesar de toda su diversidad interna, ha estado y estará unida…”.

El compañero Laureano explicó el año pasado que, en relación con la cercanía de Nicaragua con Rusia, “…tiene que ver mucho un elemento espiritual, creo yo, que lo tiene Rusia también históricamente, y que lo tiene Nicaragua, porque la resistencia de nuestro País ha sido desde los Indígenas, desde Diriangén, que resistió a la invasión de los españoles; y luego, hemos tenido toda nuestra Historia de Resistencia, es algo que está muy dentro del Corazón de l@s nicaragüenses, ese Sentido de Unidad, de Soberanía… La tranquilidad que se vive en Nicaragua, la Paz que se vive en nuestro País, la Defensa de nuestra Soberanía, de nuestra Integridad Territorial, mucho de eso lo debemos a la cooperación histórica de la Federación de Rusia, la Guardia Nacional de Rusia, el Ministerio de Defensa, el Ministerio del Interior de Rusia, que trabajan en Nicaragua con una visión regional de bienestar para todos los Pueblos del Mundo”.

Nicaragua comparte esta visión de Paz con Dignidad con Rusia y también con China.

El comandante Daniel Ortega dijo en 2025: “Aquí estamos, unidos como Hermanos, con la República Popular China, con el Pueblo Chino, con el Partido Comunista Chino, y nos sentimos orgullosos de esa Unidad, que es una Unidad donde, bien lo sabemos, que ese Pueblo Heroico de China hizo una Revolución extraordinaria encabezada por Mao Tse-Tung, y que viene a darle continuidad y nuevos brillos el Presidente Xi Jinping. O sea, la Revolución en China no se ha detenido, la Revolución en China continúa, y se proyecta ahora al Mundo como una Revolución que lleva la Paz, que lleva el Bienestar, que lleva la Solidaridad a los Pueblos, y no lleva Sanciones, ni lleva amenazas, ni lleva guerras. Es una Revolución de Paz, la Revolución que encabeza el Partido Comunista Chino”.

Asimismo, el co-canciller Valdrack Jaentschke ha explicado que la paz de Nicaragua y la defensa de su soberanía “…es una imagen importante del País, te toca implementar esa Visión de defensa de la Revolución, del País, y de defensa de la manera de ver las cosas nuestras… Nosotros no somos los únicos que tenemos esta posición Firme y Digna en el Mundo, somos de los que lo planteamos con claridad, decimos a las cosas el nombre como son. Pero lo importante es lograr conectar con esas posiciones Dignas y Firmes de otros Hermanos que tienen años de lucha también, e ir construyendo, vamos construyendo un Mundo más justo, lo vamos construyendo en relación a la vez, una Hermandad a la vez”.

De hecho, en América Latina, ahora Cuba y Nicaragua son, según el autor, los únicos países con un profundo compromiso de principio basado en la identidad revolucionaria que trabajan sin vacilaciones con China y Rusia para lograr relaciones de hermandad y cooperación solidaria mundial.

La compañera Rosario Murillo ha resaltado la herencia revolucionaria que, según su planteamiento, ha hecho posible que Nicaragua cumpla con los ideales de Sandino.

Por ejemplo, al referirse al comandante Carlos Fonseca, expresó: “Cuánto debemos a Carlos Fonseca por ese Pensamiento y esa Visión que hizo la síntesis que logró plasmar, en una idea infinita y en una práctica multiplicadora, la Identidad Nicaragüense, Identidad que es Pensamiento, Identidad que es Tradición, Identidad que, como dice Darío, es Vigor, es Gloria, son Victorias… Identidad que es Lucha Permanente, y no lucha insensata, no lucha inútil, lucha Permanente para construir un Porvenir como lo merecemos tod@s. Lucha Permanente para vivir, como debemos vivir: ¡Como Seres Humanos!”.

Es este sentido profundo de identidad y espiritualidad cultural revolucionaria el que, según Sefton, constituye el aporte civilizacional de Nicaragua a un mundo de paz y justicia y el que une a Nicaragua con China y Rusia en la lucha que el autor describe como una confrontación civilizacional frente a las élites norteamericanas y europeas, a las que atribuye una creciente responsabilidad en el impulso de conflictos internacionales.

Nicaragua se alinea definitivamente, de acuerdo con el artículo, con la visión de China expresada por el compañero Chen Xi en enero de 2024: “…construir la comunidad de futuro compartido de la humanidad es la propuesta china para resolver las cuestiones de qué tipo de mundo queremos construir y cómo construirlo… con el fin de unir a los países para responder a los desafíos, lograr la prosperidad para todos, y contribuir un futuro brillante de paz, seguridad, prosperidad y progreso para nuestro mundo”.

El compañero embajador Qu Yuhui también reconoce, según Sefton, el aporte de Nicaragua cuando escribió al final del año pasado:

“Nicaragua es un amigo y socio sincero de China, que mantiene con firmeza el principio de una sola China y apoya con determinación la causa de la reunificación nacional… China valora altamente el respaldo contundente de Nicaragua y está dispuesta a trabajar junto con Nicaragua para seguir defendiendo la paz, el desarrollo, la equidad, la justicia, la democracia y la libertad, valores comunes de toda la humanidad… promover la democratización de las relaciones internacionales y el proceso de multipolarización del mundo, y contribuir conjuntamente a la paz y prosperidad duraderas del planeta”.