La justicia dictó una condena de 30 años de prisión contra Pedro Angulo Icabalzeta, declarado culpable por el femicidio y la violación agravada de Marina Vanessa Rodríguez González, una joven de 18 años cuyo cuerpo fue trasladado y arrojado a una laguna artificial en el municipio de Nueva Guinea.
El crimen ocurrió el pasado 10 de julio, cuando la víctima se encontraba en la vivienda del acusado, ubicada en la zona 5 del casco urbano de Nueva Guinea. De acuerdo con la información del caso, ambos mantenían una relación de pareja informal.
Durante esa noche, Angulo golpeó y violó a la joven. Posteriormente, la estranguló hasta causarle la muerte, poniendo fin a la vida de Marina Vanessa en el interior de la vivienda.
Después de cometer el crimen, el hombre introdujo el cuerpo de la víctima en un saco y esperó hasta aproximadamente las 11:00 de la noche para abandonar la casa. Luego, trasladó los restos hasta una laguna artificial situada a unos 1,300 metros al norte del inmueble, donde los arrojó.

Condenado por matar a joven en Nueva Guinea
El caso fue presentado ante las autoridades judiciales, que determinaron la responsabilidad penal de Angulo Icabalzeta por los delitos de femicidio y violación agravada.
La sentencia fue dictada por Leonardo Gálvez Mendoza, juez del Distrito Penal Especializado en Violencia de Nueva Guinea, quien impuso al acusado una pena de 30 años de prisión.
La condena marca el desenlace judicial de un caso que cobró la vida de una joven de apenas 18 años y que tuvo como escenario el municipio de Nueva Guinea, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur.


















