
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a cuestionar las políticas de Europa y afirmó que las regulaciones del continente dificultan el desarrollo de los negocios. El mandatario hizo estas declaraciones este sábado durante una rueda de prensa en Irlanda.
Trump consideró que Europa mantiene una normativa excesiva que limita la actividad empresarial. Según expresó, las restricciones son tan numerosas que dificultan que las compañías puedan operar con normalidad.
El presidente estadounidense también dirigió sus críticas hacia la política migratoria europea. En ese contexto, afirmó que los países del continente están perjudicándose a sí mismos por las decisiones que adoptan en materia de inmigración. Además, manifestó su desacuerdo con las políticas energéticas implementadas en Europa.
Durante sus declaraciones, Trump se refirió también a la situación relacionada con el estrecho de Ormuz, al señalar que los países europeos compran grandes cantidades de petróleo procedente de esa zona, actualmente cerrada.
El mandatario vinculó este escenario con la participación de los países europeos de la OTAN en el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Trump cuestionó que estas naciones no apoyen directamente a Washington y volvió a plantear interrogantes sobre el nivel de contribución estadounidense a la alianza.

Según el informe anual citado en la información original, Estados Unidos destinó 980.000 millones de dólares a la defensa de la OTAN en 2025. Alemania ocupó el segundo lugar, con un gasto superior a los 120.000 millones de dólares. En conjunto, los demás países de la alianza aportaron 574.000 millones de dólares.
Las diferencias entre Washington y sus aliados europeos se han intensificado desde el regreso de Trump a la Casa Blanca. Su Administración ha reclamado un mayor gasto militar de los países europeos y una mayor responsabilidad sobre su propia seguridad.
Las tensiones también aumentaron por las declaraciones de Trump sobre Groenlandia y por las diferencias surgidas durante el conflicto con Irán. Mientras tanto, la posibilidad de que Estados Unidos reduzca su presencia militar en Europa genera preocupación entre algunos países miembros de la OTAN, especialmente en Europa oriental.

















