Singapur evalúa la castración química para delincuentes sex*ales

Foto: Singapur busca frenar delitos sex*ales /Cortesía
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Singapur analiza la posibilidad de incorporar la castración química como una medida para reducir la reincidencia de delincuentes sexuales, especialmente en casos que involucren a menores y jóvenes. La propuesta se abordó durante una sesión del Parlamento, en medio de un incremento de los delitos sexuales graves registrados en el país.

El ministro principal de Singapur, Kasiviswanathan Shanmugam, afirmó que el Gobierno mantiene abierta la posibilidad de evaluar tratamientos farmacológicos antiandrogénicos, conocidos como castración química; siempre que existan evidencias claras de su efectividad para disminuir los índices de criminalidad.

“Seguimos abiertos a considerar medidas, incluidos los tratamientos farmacológicos antiandrogénicos, también conocidos como castración química, si está claro que esas medidas son eficaces para reducir los índices de criminalidad”; declaró.

Sin embargo, el funcionario señaló que las pruebas disponibles hasta ahora sobre la efectividad de este procedimiento “no son concluyentes”; por lo que el país todavía no ha tomado una decisión al respecto.

Foto: Singapur busca frenar delitos sex*ales /Cortesía
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Singapur busca frenar delitos sex*ales

Las autoridades enfrentan un aumento de los delitos sexuales. Según estadísticas de la Policía, durante 2025 se reportaron 1.531 casos de atentado al pudor, un 7,3 % más que los 1.427 registrados en 2024.

Shanmugam destacó que Singapur mantiene una postura estricta frente a los delitos sexuales y aplica sanciones severas, particularmente cuando las víctimas son menores. En casos de violación o agresión sexual con penetración contra menores de 14 años sin consentimiento; la legislación contempla penas de entre ocho y 20 años de prisión, además de un mínimo de 12 golpes de bastón.

La castración química consiste en administrar medicamentos que reducen la producción o los efectos de hormonas sexuales; como la testosterona, con el objetivo de disminuir el impulso sexual. El tratamiento suele ser reversible, aunque en algunos casos sus efectos pueden permanecer.

La medida es presentada como una posible herramienta para ayudar a determinados agresores a controlar impulsos sexuales compulsivos o excesivos.

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