Helicobacter pylori podría estar relacionada con una parte importante de los casos de cáncer colorrectal, según un nuevo análisis internacional que plantea una posible conexión entre esta bacteria y uno de los tumores más frecuentes a nivel mundial.
El estudio, publicado en eGastroenterology, utilizó información sobre la presencia de H. pylori, datos de riesgo procedentes de 43 investigaciones y cifras de cáncer colorrectal registradas por GLOBOCAN en 2022.
A partir de estos datos, los investigadores estimaron que, si la relación fuera causal, la bacteria podría estar vinculada con alrededor del 22 % de los casos de cáncer colorrectal.
Sin embargo, los propios investigadores advierten que el resultado debe interpretarse con cautela. Cuando el análisis se limitó a estudios considerados de mayor calidad, la estimación descendió hasta aproximadamente el 11,9 %, lo que evidencia cuánto puede variar el resultado dependiendo de la calidad de las investigaciones utilizadas.

Helicobacter pylori enciende alerta científica
Expertos consultados por Science Media Centre señalaron que el trabajo constituye un modelo matemático y no un ensayo clínico ni una investigación con nuevos pacientes. Iago Rodríguez-Lago explicó que la mayoría de los estudios incluidos fueron de casos y controles o transversales, mientras que solo una pequeña proporción correspondió a cohortes prospectivas.
La relación entre H. pylori y el cáncer colorrectal tampoco es completamente nueva. Investigaciones anteriores han encontrado asociaciones entre la infección y un mayor riesgo de lesiones y tumores colorrectales, aunque también han reconocido que los estudios observacionales no permiten demostrar causalidad.

Por ahora, los especialistas consideran que estos resultados no justifican recomendar la detección o eliminación de H. pylori específicamente para prevenir el cáncer colorrectal.
El hallazgo abre una nueva línea de investigación, pero serán necesarios estudios prospectivos y ensayos de seguimiento prolongado para determinar si la bacteria realmente contribuye al desarrollo de estos tumores y si su erradicación puede reducir el riesgo.


















