
El Canal de Panamá analiza nuevas restricciones al tránsito de embarcaciones para los primeros meses de 2027 si las lluvias previstas para septiembre, octubre y noviembre no permiten recuperar los niveles de agua de los embalses Gatún y Alajuela.
La administradora de la vía interoceánica, Ilya Espino de Marotta, advirtió este martes 8 de septiembre que la situación podría obligar a aplicar medidas adicionales para proteger las reservas hídricas.
El escenario está relacionado con los efectos del fenómeno de El Niño, que puede intensificar la sequía y reducir las precipitaciones en Panamá.
Como parte del plan de contingencia, el Canal ya redujo el límite de tránsito de 36 a 32 buques diarios. Si las condiciones climáticas no mejoran, esta cifra podría disminuir nuevamente y ubicarse en torno a 29 embarcaciones por día entre febrero y marzo de 2027.

El Canal de Panamá enfrenta una nueva amenaza: menos barcos y menor calado por falta de agua
También se han aplicado restricciones al calado de los buques de mayor tamaño. El límite pasó de 50 a 48 pies, mientras que las autoridades contemplan ajustes temporales de hasta 44 pies en las esclusas Neopanamax si continúa la escasez de agua.
Pese a las dificultades, el Canal proyecta para el año fiscal 2026-2027 10.750 tránsitos de buques de alto calado y $5.555 millones en ingresos.
La administración considera que las restricciones son una respuesta temporal, pero reconoce que el problema requiere una solución estructural. En ese contexto, el nuevo embalse en la cuenca del río Indio es considerado clave para garantizar el suministro de agua durante las próximas décadas.
¿Cómo impacta el fenómeno de El Niño en Panamá? Este jueves 10 de septiembre acompáñanos al conversatorio “Evento o Fenómeno: El impacto de El Niño en Panamá”, a las 4:30 p. m. en la Biblioteca Presidente Roberto F. Chiari. Entrada gratis. pic.twitter.com/w32t1PZhxh
— Canal de Panamá (@canaldepanama) September 4, 2026
Sin embargo, el proyecto no estaría operativo antes de 2031, por lo que el Canal deberá enfrentar en los próximos años los efectos de la variabilidad climática y la presión sobre sus reservas de agua dulce.

















