La presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Ana Julia Guido, y el vicepresidente de la institución, José Manuel Fuertes, abordaron en el programa La Notificación de TN8, dirigido por el reconocido periodista Edilson Orozco, las responsabilidades que han asumido a lo largo de sus trayectorias y el proceso de transformación que actualmente experimenta el Poder Judicial.
Guido destacó su trayectoria como servidora pública y su militancia sandinista, recordando los años de lucha contra la dictadura somocista y las distintas responsabilidades que posteriormente asumió en instituciones del Estado. Señaló que durante su trayectoria ha mantenido como prioridad el servicio a la población.
“Siempre ha sido servirle al pueblo ha sido la voluntad la disposición y la cual pues uno siempre trata de cumplirlo de la mejor manera”; dijo.
La presidenta de la CSJ recordó además sus 27 años de trabajo en la Policía Nacional, donde llegó a ocupar el cargo de segunda jefa y el grado de comisionada general. Posteriormente se desempeñó como fiscal general adjunta y fiscal general de la República.
Nueva estructura para una justicia más eficiente en Nicaragua
Por su parte, José Manuel Fuertes también recordó su participación en la lucha contra la dictadura de Somoza, su paso por el Ministerio del Interior y el Ejército de Nicaragua, así como sus responsabilidades políticas en el departamento de Boaco. Según explicó, esas experiencias le permitieron mantener un contacto permanente con la población.
“Ese contacto pues con el pueblo es que nos ha permitido nutrirnos e ir fortaleciendo nuestra condición de militante sandinista”; detalló.
Uno de los principales temas abordados fue la reestructuración de la Corte Suprema de Justicia, proceso que incluye la aplicación de una nueva Ley Orgánica y una separación más clara entre las funciones jurisdiccionales y administrativas.
Guido explicó que los jueces deben concentrarse exclusivamente en resolver los casos que llegan a su competencia, mientras que la administración queda bajo las estructuras correspondientes. También destacó la importancia de la modernización tecnológica y de reducir los casos pendientes.

Separación de funciones para agilizar los procesos
“El juez que está en el municipio el juez de distrito los magistrados no tienen que ver nada con la administración ellos su papel es juzgar resolver y hacerlo en el menor tiempo posible”; detalló.
La presidenta calificó esta separación como un cambio importante dentro de la institución y señaló que uno de los principales desafíos es resolver los procesos con mayor rapidez y atender los casos acumulados.
Finalmente, Fuertes explicó que el fortalecimiento de la Corte se desarrolla mediante un plan estratégico orientado a mejorar la atención a los usuarios. El proceso involucra a magistrados, jueces, órganos administrativos y auxiliares como Medicina Legal y la Defensoría Pública.
“Toda ella es encaminada a la satisfacción ciudadana a la satisfacción del usuario a la satisfacción del protagonista”; mencinó.
Ambos funcionarios coincidieron en que la transformación busca consolidar el funcionamiento institucional y mejorar la respuesta del sistema judicial a las necesidades de la población.
“Esa separación yo creo que está dando muy buenos resultados ese es un proceso ese es un cambio radical totalmente y muy bueno”; comentó.

Más agilidad y eficiencia en los servicios judiciales
La presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Ana Julia Guido, y el vicepresidente José Manuel Fuertes profundizaron sobre los retos que enfrenta el sistema judicial, entre ellos la modernización y agilización de los servicios, una atención más cercana a la ciudadanía, el fortalecimiento de la Defensoría Pública y el Instituto de Medicina Legal, así como las acciones para combatir la corrupción y garantizar el cumplimiento del ordenamiento jurídico.
Guido señaló que uno de los principales retos es lograr que la población quede satisfecha con los servicios que recibe, tanto en el área administrativa como en la jurisdiccional. Destacó los avances en la digitalización de trámites y la reducción de los tiempos para abogados y notarios.
“El principal diríamos es que la población sienta satisfacción por cada servicio que recibe de el sistema del órgano judicial”; recalcó.
La funcionaria explicó que actualmente algunos trámites pueden realizarse en línea y que la institución cuenta con un call center para informar a los usuarios cuando sus documentos están listos. Según indicó, estos cambios han permitido reducir procesos que anteriormente podían tardar meses o años a períodos de días e incluso horas.

Calidad y calidez en la atención a la ciudadanía
Otro desafío señalado fue mejorar el trato humano hacia quienes acuden al sistema judicial, especialmente las personas que utilizan la Defensoría Pública. Guido insistió en que los funcionarios deben atender a la población con sensibilidad, calidad y calidez.
“Insistimos en la humildad de nuestros funcionarios todos venimos del pueblo jamás se nos debe olvidar cuál es nuestro origen”; enfatizó.
Toledo explicó que también se trabaja en ampliar la cobertura de la Defensoría Pública, que brinda asistencia jurídica gratuita a personas que no pueden contratar un abogado privado. Asimismo, destacó la necesidad de continuar fortaleciendo el Instituto de Medicina Legal mediante la actualización de métodos científicos y técnicos para mejorar la precisión del trabajo pericial.
En materia de lucha contra la corrupción, Toledo afirmó que la Corte Suprema mantiene una política de tolerancia cero y señaló que existen estructuras encargadas de supervisar el actuar de funcionarios, abogados y notarios.
“Todos nosotros en el órgano judicial en la Corte Suprema de Justicia enfilado en ese importantísimo combate a ese flagelo”; comentaba.

Soberanía y estabilidad, ejes de la reforma constitucional
Otro de los temas abordados fue la reforma parcial a la Constitución aprobada en primera legislatura por la Asamblea Nacional. Guido expresó su respaldo a los cambios y destacó como elementos centrales la soberanía, la independencia, la autodeterminación, la paz y la seguridad del país.
“Aquí únicamente las leyes de Nicaragua son las que nosotros vamos a cumplir”; concluyó.
La presidenta de la CSJ sostuvo que las reformas buscan impedir la injerencia extranjera y proteger la estabilidad nacional. Toledo agregó que la Corte Suprema tendrá la responsabilidad de garantizar el cumplimiento del ordenamiento jurídico en los ámbitos que correspondan a sus competencias.
Los funcionarios coincidieron en que el fortalecimiento del sistema judicial debe continuar mediante la modernización tecnológica, una atención más eficiente y humana, el combate permanente a la corrupción y el cumplimiento de la Constitución y las leyes.



















