México se prepara para una temporada de frentes fríos que podría presentar una actividad superior a la habitual durante el ciclo 2026-2027. El escenario meteorológico estará marcado por el fortalecimiento de El Niño, fenómeno que puede modificar la circulación atmosférica y favorecer una mayor frecuencia de sistemas frontales.
De acuerdo con el pronóstico citado en la información de referencia, la temporada se extenderá de septiembre a mayo y contemplará 56 frentes fríos. La mayor concentración ocurriría entre noviembre y febrero, con 32 sistemas durante esos cuatro meses.
Este comportamiento elevaría la posibilidad de descensos de temperatura, lluvias, vientos fuertes, oleaje elevado y tormentas invernales en distintas regiones.
- De su interés: Tormenta Marie mantiene en alerta al occidente de México
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) confirmó que El Niño ya está establecido en el Pacífico ecuatorial y prevé que se fortalezca durante el invierno de 2026-2027.
El organismo estima una probabilidad de 63 % de que alcance una categoría muy fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Históricamente, este fenómeno favorece una mayor frecuencia de frentes fríos y un incremento de las lluvias en zonas del noroeste, noreste y la península de Yucatán.

México tendrá más frentes fríos 2026-2027
El norte y noroeste del país enfrentarían condiciones propicias para tormentas invernales debido al ingreso de masas de aire frío provenientes de Norteamérica. En el Golfo de México, los llamados eventos de Norte podrían intensificar el viento, el oleaje y las precipitaciones.
El riesgo también podría aumentar por la interacción entre ciclones tropicales y frentes fríos durante la transición de verano a otoño. Esta combinación puede generar escenarios de lluvia intensa y cambios rápidos en las condiciones meteorológicas.
Ante este panorama, el Gobierno de México mantiene la coordinación entre Conagua, el Servicio Meteorológico Nacional y Protección Civil para fortalecer la prevención. Las autoridades recomiendan consultar pronósticos oficiales, atender alertas y adoptar medidas preventivas ante cualquier cambio meteorológico.


















