Por unanimidad, la Asamblea Nacional aprobó la creación de la Dirección General de Transporte Acuático como un ente descentralizado, una nueva institución que fortalecerá la regulación, el control y la seguridad de la navegación en Nicaragua.
La creación de este ente responde a la necesidad de reforzar las capacidades jurídicas y operativas para garantizar el cumplimiento de las normas nacionales e internacionales que rigen la actividad marítima, fluvial y lacustre; contribuyendo, además, a mantener las condiciones de seguridad en los puertos nacionales y los espacios marítimos del país.
“Nicaragua es un país con una posición geográfica privilegiada. Tenemos costas en el Caribe y en el Pacífico, además de lagos, ríos y comunidades que dependen de nuestras vías acuáticas para movilizarse, trabajar y desarrollar sus actividades económicas.
Por eso, garantizar un transporte acuático seguro, ordenado y eficiente no es solamente una tarea técnica, también es una responsabilidad del Estado. Esta iniciativa fortalece precisamente esa capacidad institucional”; detalló Jenny Martínez, presidenta de la Comisión de Infraestructura y Servicios Públicos.

Autonomía de la nueva Dirección General de Transporte Acuático
La nueva Dirección General de Transporte Acuático contará con autonomía técnica, administrativa y financiera, personalidad jurídica y patrimonio propio; estará adscrita al Ejército de Nicaragua y asumirá, sin solución de continuidad, las funciones que anteriormente desarrollaba esta dependencia desde el MTI.
Entre sus principales responsabilidades se encuentra formular políticas, normas y requisitos para la actividad del transporte acuático y la seguridad de la navegación. También dirigirá, regulará y controlará el desarrollo marítimo, fluvial, lacustre y de la marina mercante nacional.
“La propuesta también amplía y precisa las funciones de la autoridad marítima en aspectos fundamentales, como la regulación del transporte marítimo. Asimismo, incorpora responsabilidades en materia de protección ambiental y prevención de la contaminación, y fortalece la coordinación entre instituciones del Estado. Todo esto tiene un propósito común: garantizar mayor seguridad y mejores condiciones para el desarrollo. Porque cuando hablamos de seguridad, también hablamos de estabilidad”, finalizó Martínez.
Con esta aprobación unánime, Nicaragua avanza en la reorganización y el fortalecimiento institucional del transporte acuático, estableciendo una autoridad especializada para regular y acompañar el desarrollo de este importante sector.


















