El Gobierno cubano denunció un endurecimiento de las medidas de Estados Unidos contra la isla, con especial impacto en el suministro de combustible y la llegada de productos esenciales. El canciller Bruno Rodríguez Parrilla afirmó que la situación representa un cambio cualitativo en la presión ejercida contra Cuba y advirtió sobre sus consecuencias para la población.
Durante una entrevista con la académica británica Helen Yaffe, el ministro aseguró que el cerco al suministro de petróleo busca impedir la llegada de combustible a territorio cubano y señaló que esta política habría estado acompañada, en determinados momentos, por presencia de buques militares estadounidenses en el Caribe. Según su planteamiento, la escasez energética tiene efectos directos sobre servicios básicos como la electricidad y el abastecimiento de agua.
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Rodríguez Parrilla también denunció dificultades para la entrada de mercancías. Más de 7.000 contenedores con medicamentos y dispositivos médicos permanecerían varados en puertos de la región, debido, según la versión cubana, a la presión ejercida sobre compañías navieras internacionales. La situación, sostuvo, agravaría las dificultades que enfrenta el sistema sanitario de la isla.
El canciller cubano expresó además preocupación por las declaraciones provenientes de Washington sobre una posible acción militar contra Cuba. Afirmó que las autoridades de La Habana toman esas advertencias con seriedad y consideró que una eventual intervención provocaría consecuencias graves para la población cubana y podría generar una mayor inestabilidad en el Caribe.
Cuba denuncia cerco petrolero

En otro punto de la entrevista, Rodríguez Parrilla rechazó las acusaciones estadounidenses contra Cuba y cuestionó los anuncios sobre 100 millones de dólares en asistencia humanitaria. El funcionario sostuvo que esos recursos no se habrían concretado en la magnitud anunciada y criticó las políticas que, según La Habana, profundizan las dificultades económicas.
Pese al escenario de confrontación, Cuba reiteró su disposición a dialogar con Estados Unidos. El Gobierno cubano plantea que cualquier negociación debe realizarse bajo igualdad soberana, respeto mutuo, beneficio recíproco y sin condiciones previas ni injerencia en los asuntos internos de ambos países.
"¿Qué ocurriría con el actual orden internacional si se permitiera que una superpotencia —una potencia nuclear— atacara a una pequeña isla para cambiar su sistema político?"
📽️ @BrunoRguezP, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba 🇨🇺 pic.twitter.com/PB8gqcqFfa
— Cancillería de Cuba (@CubaMINREX) September 2, 2026


















