
La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) continúa avanzando con rapidez; luego de que las autoridades sanitarias confirmaran 4.053 contagios desde el inicio del brote el pasado 15 de mayo.
El Ministerio de Comunicación congoleño informó que la enfermedad mantiene una tasa de letalidad del 45,7 %; mientras 694 pacientes permanecen aislados u hospitalizados y 793 personas han logrado recuperarse tras enfrentar el virus.
De acuerdo con el reporte oficial, las labores de vigilancia epidemiológica continúan activas, con el seguimiento del 77,7 % de los contactos identificados y más de mil alertas investigadas en las últimas 24 horas para contener la propagación.
Las zonas más afectadas se concentran en el este del país, especialmente en Ituri, considerada el epicentro del brote, además de Kivu del Norte, Kivu del Sur y Haut-Uélé. También se reportan casos en la provincia de Tshopo, ubicada en el centro-norte de la RDC.

El ébola avanza sin freno en Congo: brote se convierte en el segundo más grande de su historia
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que este brote registra el crecimiento más rápido entre todas las epidemias de ébola ocurridas en territorio congoleño. El organismo detalló que corresponde a la cepa Bundibugyo, una variante cuya mortalidad puede oscilar entre el 30 % y 50 %.
Asimismo, la OMS señaló que el riesgo de expansión es alto en África subsahariana, aunque mantiene una evaluación baja para el resto del mundo.
Este nuevo episodio se convirtió en el segundo brote con más contagios en la historia de la RDC, solo por detrás de la crisis registrada entre 2018 y 2020, que dejó miles de casos y fallecimientos.
El virus del ébola se transmite mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados; y puede provocar síntomas severos como fiebre, vómitos, diarrea y hemorragias internas.

















