La Organización Mundial de la Salud (OMS) y las autoridades de la República Democrática del Congo (RDC) acordaron reforzar de manera urgente las acciones contra el brote de ébola que afecta al este del país. La enfermedad mantiene una elevada circulación.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se reunió con el presidente congoleño Félix Tshisekedi durante su visita al país. El encuentro buscó fortalecer la coordinación y adaptar la respuesta al avance de la epidemia.
Según el balance oficial con datos hasta el 4 de agosto, el brote acumula 3.973 casos confirmados y 1.801 muertes. La emergencia es provocada por el virus Bundibugyo y tiene como epicentro la provincia de Ituri.
Las autoridades buscan mejorar la detección temprana y el seguimiento de contactos. También pretenden facilitar el acceso a la atención médica y ampliar la capacidad de respuesta en las comunidades afectadas.
OMS intensifica respuesta ante brote de ébola en República Democrática del Congo
Tedros destacó la importancia de involucrar a la población local. La OMS considera que generar confianza y respetar las tradiciones, incluidos los entierros seguros y dignos, resulta fundamental para reducir la transmisión.
Otro de los puntos prioritarios es la protección del personal sanitario y comunitario. La OMS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (Africa CDC) respaldaron mayores recursos y equipos para quienes trabajan en primera línea.
La situación mantiene una fuerte presión sobre los centros de atención. La OMS informó que 674 personas estaban bajo cuidado y que la ocupación de centros de tratamiento en Kivu del Norte había alcanzado el 139 por ciento.

El brote ha afectado a cinco provincias: Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uélé y Tshopo. Aunque no se reportó una nueva expansión geográfica en las horas previas al último informe, las autoridades advierten que continúa la transmisión.
La OMS y Africa CDC llamaron a acelerar la respuesta y aumentar los recursos disponibles. También destacaron la experiencia de Uganda, que declaró el fin de su brote el 28 de julio, como un ejemplo de la importancia de la detección temprana y la coordinación para contener la enfermedad.


















