La artista plástica australiana Concetta Antico descubrió que su forma de observar el mundo era diferente cuando sus estudiantes no lograban distinguir los colores que ella describía en objetos cotidianos, incluso en las sombras.
Antico pensaba que todas las personas percibían los mismos tonos, pero sus alumnos le explicaron que creían que sus observaciones formaban parte de su estilo artístico. Fue entonces cuando comenzó a investigar sobre su particular manera de ver los colores.
Posteriormente, pruebas genéticas confirmaron que posee tetracromatismo, una condición visual que podría permitirle percibir una gama más amplia de colores que la mayoría de las personas.
La visión humana depende de células fotosensibles llamadas conos, ubicadas en la retina. Generalmente, las personas cuentan con tres tipos de conos, sensibles principalmente a las longitudes de onda relacionadas con los colores rojo, verde y azul.
Tetracromatismo: mujeres que ven más colores

Estas células envían información al cerebro, donde se procesa y determina la percepción de los colores. Sin embargo, algunas personas pueden desarrollar un cuarto tipo de cono; lo que podría ampliar la cantidad de tonalidades que son capaces de distinguir.
El tetracromatismo está relacionado con genes ubicados en el cromosoma X, por lo que es más frecuente en mujeres. Estudios científicos estiman que alrededor del 12% de las mujeres podrían tener el potencial genético para esta característica, aunque no todas llegan a desarrollar una visión cromática superior.
Los especialistas diferencian entre tener cuatro tipos de conos en la retina y utilizar realmente esa capacidad para percibir más colores, fenómeno conocido como tetracromatismo funcional.
Investigaciones han encontrado que algunas mujeres con esta condición pueden distinguir una mayor cantidad de tonalidades en comparación con las personas con visión tricromática, es decir; quienes cuentan con tres tipos de conos.
Además, estudios realizados en animales han mostrado que una mayor percepción cromática puede representar ventajas. En algunas especies de monos, por ejemplo; las hembras con mejor capacidad para identificar colores detectan con mayor facilidad frutas rojas entre la vegetación.
Aunque la ciencia continúa investigando hasta qué punto puede cambiar la experiencia visual humana; casos como el de Concetta Antico muestran que algunas personas podrían estar observando un mundo lleno de colores que permanecen ocultos para la mayoría.


















