Un caso de violencia contra la mujer terminó con el suicidio del presunto agresor, luego de un ataque ocurrido en la comunidad La Pitaya; municipio de San Lorenzo, Boaco.
La víctima, identificada como J.G.Q.S., de 34 años, resultó con varias lesiones provocadas con un arma blanca, mientras que Jenaro Antonio Dávila Mejía, de 45 años; falleció posteriormente tras autolesionarse con la misma arma utilizada durante la agresión.
De acuerdo con las primeras investigaciones, la mujer se encontraba en su vivienda compartiendo con su actual pareja, José Antonio Rivas Vanegas, cuando Dávila Mejía, quien había sido su expareja y con quien había terminado una relación aproximadamente ocho meses atrás; llegó portando un machete.
Según el relato brindado a las autoridades en Boaco, el hombre ingresó al cuarto y atacó a la mujer, provocándole heridas en el dedo índice de la mano derecha, ambas manos, el abdomen y la rodilla izquierda. Tras la agresión, presuntamente manifestó que regresaría para matarla y huyó del lugar.

Situación de violencia en Boaco
A unos 150 metros de la vivienda, en dirección norte, el hombre habría utilizado la misma arma para quitarse la vida; provocándose una lesión mortal en el cuello.
A la víctima la trasladaron al Hospital Primario Amed Campos Corea, ubicado en la comunidad El Papayal, donde recibió atención médica. Posteriormente, se trasladó al Hospital José Nieborowsky, de Boaco, donde se recupera.
El hecho es considerado un femicidio frustrado seguido de suicidio; mientras las autoridades continúan con las investigaciones correspondientes.
Un llamado a la prevención

Este caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de acudir oportunamente a las Comisarías de la Mujer y buscar protección ante cualquier manifestación de violencia o amenaza.
También resulta fundamental promover atención y acompañamiento psicológico para hombres que enfrentan el final de una relación, especialmente cuando existen dificultades para aceptar una separación. Aprender a manejar el rechazo, la frustración, los celos y las emociones puede evitar decisiones que terminen destruyendo dos vidas.
Una relación puede terminar; la violencia nunca debe ser una opción.


















