En un fallo fundamentado en el principio de legítima defensa, las autoridades judiciales del Triángulo Minero dictaminaron la absolución total del joven Luis Miguel Hernández Soza; quien enfrentaba un proceso penal tras la muerte de dos personas en un intento de asalto a mano armada ocurrido en el municipio de Bonanza.
De acuerdo con las investigaciones presentadas ante la judicatura, los hechos se registraron en horas de la noche del pasado 18 de marzo. El ciudadano Hernández Soza transitaba por la vía pública en las cercanías de una conocida discoteca local, tras haber realizado la compra de alimentos y bebidas para su consumo personal.
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En ese punto del trayecto, fue repentinamente interceptado por dos hombres identificados como Renso William Toledo White, de 27 años, y Jimmy Levis Panting, de 22 años. Los agresores, portando armas cortopunzantes —específicamente un machete y un cuchillo—, procedieron a amenazar e intimidar al joven con el objetivo explícito de despojarlo de sus pertenencias personales y dinero en efectivo.
Durante el ataque violento en el Triángulo Minero, Hernández Soza sufrió múltiples heridas defensivas en ambos brazos mientras intentaba resguardar su integridad física ante los cortes propinados por los asaltantes.

Legítima defensa desde el Triángulo Minero
Ante el inminente riesgo de perder la vida en esa zona del Triángulo Minero, el joven extrajo una navaja que llevaba entre sus objetos personales. Posteriormente, hizo uso de ella para repeler la agresión, logrando herir a ambos atacantes. Posteriormente al enfrentamiento, los dos individuos intentaron darse a la fuga; sin embargo, debido a la gravedad de las lesiones sufridas; cayeron al suelo a escasos metros de la escena, donde fallecieron momentos después.
Durante el desarrollo del debate oral y público en el Triángulo Minero, la defensa técnica del procesado demostró de forma contundente que la acción ejercida por Hernández Soza se enmarcó estrictamente en los parámetros de la legítima defensa; al concurrir una agresión ilegítima, la necesidad racional del medio empleado para impedirla y la falta de provocación suficiente por parte de la víctima.
No culpabilidad
Tras analizar meticulosamente las evidencias periciales, testificales y forenses, el juez de Distrito Penal de Juicio de Siuna, doctor Lenin Vladimir Solórzano; emitió el fallo de no culpabilidad.
Así mismo, en la misma resolución, la autoridad judicial dejó sin efecto cualquier medida cautelar existente. Finalmente, ordenó la inmediata puesta en libertad de Luis Miguel Hernández Soza; restituyendo plenamente sus derechos ciudadanos y concluyendo formalmente la causa en su contra.


















