Ya estamos a días de que Aterciopelados venga por primera vez a Nicaragua. Y eso significa que, por fin, escucharemos en vivo el talento de Andrea Echeverri, Héctor Buitrago y compañía con varios de los temas más icónicos del rock en español. Toca ver cómo responde el público nica a una banda que dará el alma en el escenario.
En mi caso, recuerdo perfectamente escuchar en la radio o ver en Telehit y MTV esos temazos como Florecita Rockera, Cosita Seria o Baracunatana. De hecho, me atrevería a decir que Aterciopelados fue uno de mis primeros acercamientos a la jerga colombiana. Había algo en esas canciones que te hacía querer seguir escuchándolas, no solo por su sonido, sino por todo lo que transmitían.
Y es que Aterciopelados nunca fue una banda más. Siempre se distinguió por ensanchar su propuesta con sonidos autóctonos, mezclas latinas y letras que iban mucho más allá de hablar de amor o desamor. Sus canciones invitaban a reflexionar, a cuestionar y, curiosamente, muchas de ellas siguen teniendo vigencia casi 30 años después.

Aterciopelados prepara su gran noche en Nicaragua
Si no me creen, escuchen El Estuche y después me cuentan. Andrea, Héctor… si por casualidad leen esto, háganme un favor: cántenla este jueves. Estoy seguro de que no seré el único que la estará esperando.
Además, queremos escuchar sus versiones alternas de canciones o himnos , así como descubrir esa energía tan especial que transmiten en vivo. He leído maravillas y estaré muy de cerca para atestiguarlo.
Aterciopelados, una banda de generaciones
Por eso, como muchos de ustedes, ya quiero que llegue la noche del jueves para celebrar junto a Aterciopelados los 30 años de un disco tan importante. La música mueve corazones y los de Nicaragua se alinean el 30 de julio para bailar al ritmo de La Pipa de la Paz. ¡Adelante parseros!


















