El Gobierno de Cuba rechazó de forma categórica el informe publicado el pasado 20 de julio por el Departamento de Estado de Estados Unidos, en el que se acusa a la isla de ejercer una supuesta influencia subversiva contra territorio estadounidense.
Mediante un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex) calificó el documento como un instrumento de propaganda política, al considerar que busca reforzar la narrativa de que Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
La Cancillería cubana sostuvo que el informe pretende justificar nuevas medidas de presión contra la isla e incluso abrir paso a una posible escalada de acciones hostiles. Asimismo, aseguró que Washington destina recursos a programas orientados a promover la desestabilización interna en Cuba, mientras acusa a La Habana de intervenir en asuntos de otros países.
En su pronunciamiento, el Gobierno cubano también cuestionó la permanencia de la isla en la lista estadounidense de Estados patrocinadores del terrorismo. Según indicó, esa designación responde a intereses políticos y carece de pruebas verificables que la sustenten.
Cuba rechaza informe de EE.UU. y denuncia propaganda
El extenso panfleto calumnioso publicado por el Departamento de Estado de #EEUU sobre #Cuba, pesigue asustar al público estadounidense con el supuesto peligro que acecha a la mayor potencia nuclear del planeta. Un curioso ejercicio que mezcla mendaz fantasía con dosis de… pic.twitter.com/LCvbIRynQE
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) July 21, 2026
Las autoridades de La Habana denunciaron además que personas señaladas por promover acciones violentas contra Cuba permanecen en territorio estadounidense sin enfrentar procesos judiciales.
Respecto al contenido del reporte, la Cancillería afirmó que este se basa en la narrativa del denominado «terrorismo de izquierda»; un concepto que, según sostuvo, es utilizado por sectores políticos estadounidenses para desacreditar movimientos progresistas y fortalecer políticas de confrontación.
Finalmente, Cuba reiteró su disposición de mantener relaciones de respeto con el pueblo y diversas instituciones de Estados Unidos, siempre en apego al Derecho Internacional; la Carta de las Naciones Unidas y la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. Además, recordó que la mayoría de los países miembros de la ONU continúan respaldando el fin del bloqueo económico impuesto por Washington contra la isla.


















