El tifón Bavi perdió intensidad tras tocar tierra en la provincia oriental de Zhejiang, pero continúa generando preocupación por las fuertes lluvias y los vientos que afectan a numerosas regiones del país. Las autoridades chinas lo consideran el ciclón más intenso que ha impactado la costa de China en lo que va del año.
El fenómeno ingresó por la ciudad costera de Yuhuan durante la noche del sábado con vientos de entre 134 y 149 kilómetros por hora. Aunque llegó con menor fuerza que cuando fue clasificado como «supertifón» sobre el océano; sigue representando una amenaza debido a su gran tamaño y a la enorme cantidad de humedad que transporta.
Durante la mañana del domingo, el centro del sistema avanzó hacia la provincia de Anhui; donde degradandose a tormenta tropical severa. Sin embargo, los especialistas advirtieron que sus bandas nubosas continuarán provocando lluvias torrenciales; inundaciones y fuertes ráfagas de viento en más de una decena de provincias.
El Centro Meteorológico Nacional mantiene activas las alertas por precipitaciones intensas y tormentas severas, con pronósticos de lluvias abundantes entre el domingo y el lunes en Zhejiang, Fujian, Jiangsu, Anhui, Jiangxi, Pekín, Tianjin, Hebei; Liaoning, Jilin, Sichuan y Taiwán.
Bavi pierde fuerza, pero su amenaza sigue poniendo en alerta a China
Local authorities have intensified emergency response efforts as Typhoon Bavi, the ninth typhoon of the year, batters east China's Zhejiang Province.#China #TyphoonBavi pic.twitter.com/ugATFeUBYG
— CCTV+ (@CCTV_Plus) July 12, 2026
Las condiciones meteorológicas también han afectado el transporte. Más de 2.800 vuelos fueron cancelados y retrasos fueron registrados en decenas de aeropuertos debido a tormentas eléctricas. Asimismo, varias líneas de trenes de alta velocidad suspendieron sus operaciones en el este del país como medida preventiva.
Ante el riesgo de inundaciones y deslizamientos, las autoridades evacuaron a más de 1,7 millones de personas en Zhejiang, además de miles de residentes en Shanghái y Anhui. El Gobierno central también envió 70.000 artículos de ayuda de emergencia para atender a las comunidades más afectadas.
En Taiwán, el paso de Bavi dejó 134 personas heridas y miles de incidentes relacionados con daños en infraestructura y servicios básicos. En la prefectura japonesa de Okinawa también se reportaron cinco lesionados leves.
La llegada de Bavi ocurre apenas unos días después de otros eventos meteorológicos extremos que dejaron decenas de fallecidos en distintas regiones de China, manteniendo al país bajo constante vigilancia ante el impacto de la actual temporada de tifones.


















