Frijol de Nicaragua cruza fronteras para garantizar abastecimiento en Honduras

Foto: Producción de frijol en Nicaragua

Mientras Honduras recurre nuevamente a las importaciones para garantizar el abastecimiento de frijol en su mercado interno, Nicaragua mantiene su capacidad productiva y se posiciona como uno de los principales proveedores del grano en la región centroamericana.

El Gobierno hondureño confirmó que ya ingresan al país cargamentos de frijol procedentes de Nicaragua, como parte de una estrategia para suplir la reducción de la cosecha local provocada por la sequía. Además, se prevé la compra de grano desde países como Paraguay y Brasil para evitar desabastecimiento y estabilizar los precios.

Las autoridades hondureñas autorizaron la importación de 100 mil quintales de frijol, luego de que productores estimaran una caída cercana al 40 % en la cosecha nacional; con una producción aproximada de 700 mil quintales frente a una demanda interna de 2.3 millones de quintales.

En contraste, Nicaragua continúa fortaleciendo su producción de frijol rojo; un rubro considerado estratégico para la seguridad alimentaria y la economía de miles de familias productoras.

Foto: Producción de frijol en Nicaragua
Foto: Producción de frijol en Nicaragua

Buenos números de producción de frijol en Nicaragua

Según datos del Ministerio Agropecuario (MAG), durante el ciclo productivo 2025/2026 se reportó una cosecha de 976 mil 700 quintales de frijol rojo en la época de postrera; resultado del trabajo de 83 mil pequeños y medianos productores.

Además, la producción de apante del mismo ciclo alcanzó 1.4 millones de quintales; con participación de más de 72 mil familias productoras de departamentos como Jinotega, Matagalpa, Nueva Segovia, Boaco, Chontales, Río San Juan y las regiones autónomas del Caribe.

Foto: INTA fortalece producción de frijol /cortesía
Foto: INTA fortalece producción de frijol /cortesía

El frijol nicaragüense tiene un peso importante en la dieta nacional y también representa una oportunidad comercial para el sector agrícola; al permitir la colocación del grano en mercados de la región cuando otros países enfrentan dificultades productivas.

Los efectos del cambio climático, especialmente los períodos prolongados de sequía, continúan siendo uno de los principales desafíos para la agricultura centroamericana. Ante este escenario, Nicaragua busca mantener la producción mediante el fortalecimiento tecnológico, variedades adaptadas y acompañamiento a los productores.