
En medio de un profundo dolor, familiares, amigos y vecinos dieron el último adiós a José Ramón Niño Rivera, de 47 años de edad, y a su hija Ariana Niño Orozco, de 22 años, quienes perdieron la vida de manera trágica la tarde del miércoles 17 de junio, luego de sufrir un accidente de tránsito en la carretera que conecta los municipios de Siuna y Rosita; en el Triángulo Minero de la Costa Caribe Norte.
El lamentable hecho ocurrió en el sector conocido como Ojo de Agua, donde el vehículo en el que viajaban se salió de la vía y cayó al fondo de una laguna. De acuerdo con los reportes preliminares, el vehículo quedó completamente sumergido y tanto Ramón como Ariana quedaron atrapados entre los hierros retorcidos de la cabina, falleciendo ahogados.
«Iban de regreso hacia Bonanza después del entierro de su mamá y pasó la situación. Dicen que se ahogaron porque el carro cayó volteado y, lastimosamente, nadie los auxilió, porque todos los que estaban ahí se dedicaron a grabar y no a sacarlos. Es un dolor grande que nos ha dejado a la familia»; dijo Óscar Orozco, cuñado del fallecido.
«Es algo inexplicable que nadie se espera y esas cosas la razón humana no puede entenderlas; es una tragedia familiar»; dijo uno de los vecinos.

Una historia triste en el Caribe Norte
Ramón atravesaba momentos difíciles tras el fallecimiento de su madre, ocurrido el pasado lunes 15 de junio. Apenas un día antes del accidente había participado en las honras fúnebres y sepultura de su progenitora en Managua. Tras cumplir con ese doloroso compromiso familiar, Ramón emprendió el viaje de regreso hacia el municipio de Bonanza, donde laboraba, acompañado de su hija Ariana. Sin embargo, el destino les tenía preparada esta fatal tragedia en el trayecto.
Una de las hipótesis que manejan las autoridades es que el conductor pudo haberse quedado dormido al volante debido al cansancio acumulado y al desgaste físico y emocional provocado por la reciente pérdida de su madre. Esta situación habría provocado que perdiera el control del vehículo, terminando dentro de la laguna ubicada a un costado de la carretera.
«Él iba con su hija y otro familiar. Me imagino que se durmió porque ellos habían estado mucho tiempo desvelados por la muerte de su mamá, más el viaje. Esto es lamentable»; dijo María Rodríguez, familiar de los fallecidos.
«Es algo muy triste, es un golpe emocional muy fuerte y ahora solo pedimos a Dios que fortalezca y sostenga a esta familia»; dijo doña Jamileth Castañeda.
Acompañamiento a familiares

Ramón y su hija serán recordados como personas trabajadoras, amables y muy unidas.
El cortejo fúnebre partió desde la vivienda familiar ubicada en el barrio 22 de Enero, en el Distrito V de Managua. Decenas de personas acompañaron los féretros en una emotiva despedida marcada por las muestras de solidaridad y apoyo hacia los familiares.
Finalmente, los restos de Ramón Niño y Ariana Niño Orozco fueron sepultados en el Cementerio Caminos del Cielo; donde recibieron cristiana sepultura entre lágrimas, oraciones y palabras de consuelo de quienes hoy lamentan la irreparable pérdida de ambos.

















