El juicio por la muerte de Diego Maradona volvió a generar fuertes revelaciones este jueves, luego de que dos especialistas aseguraran ante el tribunal que la última cirugía a la que fue sometido el exastro del fútbol “no era necesaria” y que no existía una urgencia médica que justificara la intervención.
Durante la audiencia, el neurocirujano Guillermo Burry, del sanatorio Ipensa de La Plata; explicó que cuando Maradona ingresó al centro médico el 2 de noviembre de 2020 se le detectó un hematoma subdural, posiblemente provocado por una caída.
Sin embargo, sostuvo que el equipo médico consideró que lo más prudente era mantener una observación clínica y no realizar una operación inmediata.
Según su declaración, le comunicó directamente al neurocirujano Leopoldo Luque que el paciente no estaba en condiciones para una cirugía y que el sanatorio había decidido no intervenirlo. Pese a ello, Leopoldo Luque trasladó posteriormente a Maradona a otra clínica, donde finalmente lo operaron.

Acusan a Luque de impulsar cirugía innecesaria a Maradona
En la misma línea declaró el neurólogo Martín Cesarini, quien afirmó que los estudios realizados no mostraban señales de urgencia quirúrgica. El especialista explicó que, debido a la complejidad del caso, pidió una segunda valoración médica, coincidiendo ambos en que no era necesario intervenir de inmediato.
A pesar de esas recomendaciones, Luque organizó el traslado del exfutbolista hacia la Clínica Olivos, en Buenos Aires, donde se le practicó la operación cerebral. Esa sería la última cirugía de Maradona antes de su fallecimiento, ocurrido el 25 de noviembre de 2020 a los 60 años.
Actualmente, Luque enfrenta cargos por homicidio simple con dolo eventual junto a otros profesionales de la salud que formaban parte del equipo médico encargado de la atención del exjugador argentino.


















