En La Trinidad, quemar basura o talar árboles te puede costar hasta C$ 10,000

Foto: Aplicarán multas por basura en La Trinidad, Estelí / TN8

La Alcaldía Municipal de La Trinidad, en Estelí, ha lanzado una advertencia contundente a sus habitantes y visitantes: el respeto al medio ambiente ya no es opcional, es una obligación legal con un costo directo al bolsillo.

A través de un aviso oficial, las autoridades municipales detallaron un riguroso plan de sanciones económicas destinadas a frenar prácticas que durante años han afectado la salud pública y el ecosistema local; como las quemas de basura y la tala ilegal de árboles.

El esquema de multas no deja lugar a dudas sobre la seriedad de la medida. Las infracciones más graves, como el corte no autorizado de árboles en zonas protegidas o cercanías de los ríos, podrían costarle a los responsables hasta 10,000 córdobas, además de la obligación de reponer el daño causado.

Esta medida busca proteger las fuentes hídricas del municipio, vitales para el desarrollo de la zona; y frenar la deforestación descontrolada en áreas vulnerables.

Basureros clandestinos: no más en La Trinidad

Pero la vigilancia no se detiene en las zonas rurales. Dentro del casco urbano, la municipalidad ha puesto la lupa sobre la crianza de cerdos y los basureros clandestinos.

En ese sentido, mantener granjas porcinas en zonas pobladas o arrojar desechos en lugares no autorizados ahora conlleva multas que alcanzan los 5,000 córdobas, sumado al retiro inmediato de los animales o la limpieza obligatoria del sitio afectado.

Para quienes piensen que pueden ignorar la ley más de una vez, el mensaje es claro: la reincidencia duplicará automáticamente el valor de la multa.

Foto: Aplicarán multas por basura en La Trinidad, Estelí / TN8
Foto: Aplicarán multas por basura en La Trinidad, Estelí / TN8

Esta ofensiva ambiental se respalda en la Ley de Municipios y la Ley General del Medio Ambiente, otorgando a la municipalidad la fuerza legal necesaria para intervenir.

Con el lema «Cuidemos nuestro municipio», la administración de La Trinidad apuesta por una combinación de ordenanzas estrictas y responsabilidad compartida. La meta es clara: transformar la cultura ciudadana para asegurar que la limpieza y el orden dejen de ser una exigencia oficial y se conviertan en un hábito cotidiano para todos los triniteños.