Quimerix y la conquista del folk metal con mística desde Nicaragua

Foto: Quimerix, folk metal desde Nicaragua / Catedral Musical
Foto: Quimerix, folk metal desde Nicaragua / Catedral Musical

El folk metal es un estilo bastante particular dentro del género pesado, y uno que muy pocas propuestas en Nicaragua se han atrevido a explorar. Ahí es donde cobra relevancia Quimerix, una nueva agrupación de nueve integrantes que demuestra saber cómo montar un show en vivo.

Su primera gran presentación fue en el concierto Managua Rock Fest, donde compartieron escenario con bandas internacionales como Kabrones, Tierra Santa y Fabio Lione. Entre las agrupaciones nacionales teloneras, Quimerix logró destacar y su presentación no pasó desapercibida.

«Quimerix nace de nuestra admiración por la escena folk metal en español, especialmente bandas como Mägo de Oz, Saurom y Abäk, que nos inspiraron a contar historias a través del metal. A partir de esa influencia sentimos la necesidad de crear una propuesta propia desde Nicaragua, incorporando nuestras leyendas, personajes históricos y raíces culturales. Nuestra tierra es rica en historia y cultura, tenemos mucho que contar a través de la música»; expresa Eduard Blandón, baterista, en nombre de la banda.

Se trata de un esfuerzo colectivo, un proyecto ambicioso en el que cada integrante aporta a un engranaje en construcción. La banda está conformada por Freysser Arróliga en el bajo, Fernando Illescas en la guitarra, Osmán Velásquez como vocalista, Bosco Villavicencio en piano, Eduard Blandón en batería, Izmy Romero como vocalista, Osmán Delgado en violín, Alexis Castañeda en flauta y Elean Torrez en guitarra.

Propuesta escénica original de Quimerix

Para entender mejor su propuesta escénica, estilo musical y líricas, es necesario partir desde el nombre de la banda.

«Surgió al inicio del proyecto mientras buscábamos una identidad propia, y aunque al principio no encontrábamos algo que nos convenciera del todo, con el tiempo el nombre tomó significado»; comenta Blandón.

Foto: Quimerix, folk metal desde Nicaragua / Catedral Musical
Foto: Quimerix, folk metal desde Nicaragua / Catedral Musical

«Lo interpretamos como una ‘quimera’: una mezcla de elementos distintos que se unen para crear algo nuevo, igual que nuestra música, que fusiona metal con historia, mitología y cultura centroamericana. Al final, el nombre terminó representando perfectamente lo que somos»; afirma.

Los integrantes de Quimerix aseguran que no son solamente un concepto, sino una experiencia. Por ello, sobre el escenario incorporan vestimenta y elementos teatrales. Y ojo, que hasta actuación para interpretar escenas.

La entrada a otro mundo

Según sus palabras, «la idea es representar visualmente las historias, leyendas y personajes que inspiraron nuestra música. Buscamos que el público no solo escuche las canciones, sino que sienta que está entrando en ese mundo cultural y simbólico que queremos transmitir».

Sus composiciones abordan personajes como Rafaela Herrera o El Güegüense, títulos de algunas de sus canciones, en las que además del folk metal exploran géneros como el power metal y el rock clásico.

Foto: Quimerix, folk metal desde Nicaragua / Catedral Musical
Foto: Quimerix, folk metal desde Nicaragua / Catedral Musical

Si algo caracteriza al folk metal es su narrativa, la mística y la fuerza de sus letras, que resuenan como poemas en medio de una tormenta sonora. En ese sentido, las líricas de Quimerix atraviesan relatos de resistencia, identidad y herencia centroamericana.

«Más que solo canciones, buscamos convertir esas historias en una experiencia musical intensa que conecte con nuestras raíces»; explican.

Quimerix en busca de concretar su sonido

Actualmente, la banda ya cuenta con material disponible en plataformas como YouTube y se prepara para lanzar «Noche de Agüizotes», producción que conllevará a otra producción titulada «Legado de Sangre».

«También buscamos fortalecer nuestra presencia en escenarios dentro y fuera del país, y continuar consolidando una propuesta que represente el folk metal desde nuestra identidad cultural«; concluye Blandón.

De parte de este servidor, queda la impresión de un concepto sólido y bien trabajado. Musicalmente suenan compactos, con una voz femenina destacada al frente y arreglos de guitarras y batería que sostienen con fuerza su propuesta. Habrá que seguirles la pista y ver cómo evolucionan. Desde aquí ya tienen un seguidor.