Rusia decretó este sábado 11 de abril un alto al fuego unilateral en la zona de conflicto, efectivo desde las 16:00 horas de Moscú, tras un anuncio realizado por el presidente Vladímir Putin en el contexto de la celebración de la Pascua ortodoxa.
La decisión implica la suspensión temporal de todas las operaciones militares por parte de las fuerzas rusas y se mantendrá vigente hasta la medianoche del 12 de abril, ofreciendo un espacio limitado pero significativo para acciones de carácter humanitario.
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La medida ha recibido el respaldo de la Iglesia Ortodoxa Rusa, así como una valoración positiva por parte de la comisionada de derechos humanos en Rusia, Tatiana Moskalkova.
De acuerdo con la funcionaria, esta pausa en los enfrentamientos representa una oportunidad clave para reforzar las tareas de evacuación de heridos; además de acelerar la localización de personas desaparecidas en las zonas más afectadas por el conflicto.

Rusia y la tregua de Pascua
Desde el Kremlin, el portavoz Dmitri Peskov indicó que las autoridades rusas han tomado en cuenta las declaraciones del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski; quien aseguró que responderá “en consecuencia” ante el anuncio del cese de hostilidades.
Peskov subrayó la importancia de la Pascua ortodoxa como una fecha de profundo valor espiritual tanto para Rusia como para Ucrania, haciendo un llamado implícito al respeto de esta tregua.
No obstante, antecedentes similares generan cautela en el Ministerio de Defensa de Rusia. Durante una tregua pascual previa, se reportaron miles de presuntas violaciones al alto al fuego. En este nuevo escenario, la comunidad internacional permanece atenta, mientras organizaciones humanitarias buscan aprovechar esta pausa para brindar asistencia urgente a la población civil afectada.


















