El director de la Oficina de Medicina Forense de Irán, Abbas Masjedi Arani; informó este jueves 9 de abril que la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel habría dejado más de 3.000 víctimas mortales en el país.
Según el informe, los ataques iniciados el 28 de febrero afectaron principalmente zonas residenciales, provocando un alto número de civiles entre las víctimas, incluidos menores de edad y mujeres. El funcionario describió el impacto como una grave escalada de violencia en el territorio iraní.
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En el mismo reporte, se detalla que al menos 220 niños fueron asesinados en 40 días, incluidos 18 menores de cinco años, además de 257 mujeres fallecidas.
Asimismo, cerca de 2.000 menores y 5.000 mujeres habrían resultado heridas, mientras que el sistema sanitario de Irán atendió a más de 30.000 personas lesionadas antes del alto el fuego de dos semanas. Las autoridades sanitarias alertaron sobre la saturación hospitalaria y la magnitud de la emergencia humanitaria.

Devastación en Irán
El informe oficial también señala daños severos a la infraestructura médica de Irán, con hospitales evacuados, centros de salud afectados y ambulancias destruidas. Se reporta la muerte y heridas de personal sanitario, lo que agravó la crisis en regiones como Teherán y Hormozgán.
Aproximadamente el 40% de los cuerpos recuperados habrían quedado irreconocibles, lo que obligó a intensos trabajos forenses para su identificación.
El gobierno iraní calificó los hechos como violaciones graves al derecho internacional y exigió responsabilidades ante la ONU, destacando el impacto prolongado de la devastación.

















